
Los comunistas reclaman más inversión pública, una gestión forestal sostenible y mejores condiciones laborales para los bomberos forestales ante la grave ola de fuegos
Las organizaciones regionales del Partido Comunista de España (PCE) en Madrid y Castilla y León han responsabilizado a los gobiernos autonómicos del Partido Popular de la falta de prevención frente a los incendios forestales que afectan este verano a ambas comunidades. En un comunicado conjunto, sostienen que la devastación de miles de hectáreas de monte, la evacuación de poblaciones y los daños sobre los ecosistemas no son una fatalidad inevitable, sino el resultado de decisiones políticas que, a su juicio, han priorizado el beneficio privado frente al interés general.
El PCE denuncia décadas de abandono de la gestión forestal, el deterioro de los servicios públicos y la ausencia de una apuesta decidida por la prevención de incendios. En este sentido, defiende que la protección de los montes debe realizarse durante todo el año mediante inversión pública, planificación, gestión forestal sostenible y empleo estable, en lugar de limitar los esfuerzos a las labores de extinción cuando ya se han declarado los fuegos.
El comunicado también muestra el respaldo de la organización a los bomberos forestales, de quienes destaca su labor y sus reivindicaciones para lograr mayor estabilidad laboral, mejores salarios, reconocimiento profesional y más medios materiales. Asimismo, expresa su solidaridad con las brigadas de extinción, los servicios de emergencia y los vecinos afectados por los incendios.
Por otro lado, el PCE considera que los efectos del cambio climático exigen reforzar las políticas de prevención y acusa a los gobiernos autonómicos de no anticiparse al incremento del riesgo de incendios. Frente a ello, propone fortalecer los servicios públicos, impulsar una gestión democrática del territorio, promover la reindustrialización sostenible del medio rural y generar empleo de calidad vinculado al cuidado de los montes. La formación concluye reclamando más prevención, mayor inversión pública y mejores derechos laborales para los bomberos forestales como pilares para afrontar el problema.


