
Los trabajos ya han comenzado en Cardenal Cisneros y se extenderán a la avenida de Requejo mientras el Consistorio reclama al Ministerio la subsanación de las deficiencias pendientes
El Ayuntamiento de Zamora ha asumido el mantenimiento de las zonas verdes de las travesías urbanas de la ciudad tras la última reunión mantenida con la Subdelegación del Gobierno. La medida permitirá implantar un plan de conservación continuo en estos espacios, cuyos trabajos ya han comenzado esta semana en la parte baja de la avenida de Cardenal Cisneros.
Según ha informado el Consistorio, las labores continuarán de forma progresiva por el resto de esta vía y posteriormente por la avenida de Requejo. El plan contempla trabajos periódicos de siega y una revisión integral del sistema de riego, después de detectarse que algunos sectores permanecían incluso con el suministro de agua cerrado.
Desde el Ayuntamiento reconocen que el estado de conservación de estas zonas durante el periodo en el que el mantenimiento dependía del Ministerio de Transportes «no ha sido el deseable», una situación que, aseguran, se ha trasladado de forma reiterada a la Administración estatal. En este sentido, el Consistorio ha remitido informes técnicos elaborados por los servicios de Obras, Parques y Jardines y la Policía Municipal, en los que se detallan diversas incidencias, entre ellas la necesidad de reponer plantas secas y corregir otras deficiencias antes de la recepción definitiva de las obras.
El equipo de Gobierno subraya, no obstante, que estas incidencias no deben eclipsar la transformación experimentada por las antiguas travesías, convertidas ahora en vías plenamente urbanas gracias a una inversión de varios millones de euros ejecutada por el Ministerio de Transportes a petición del Ayuntamiento.
Las actuaciones han permitido crear nuevos itinerarios peatonales, como la conexión entre Casa Mohína y Cardenal Cisneros, renovar amplios tramos de aceras, plantar cientos de árboles y especies arbustivas, instalar nuevo mobiliario urbano y construir glorietas que han mejorado la seguridad vial al reducir la velocidad del tráfico. El Ayuntamiento recuerda que, antes de la remodelación, la Policía Municipal llegó a detectar vehículos circulando a más de 100 kilómetros por hora en Cardenal Cisneros.
Asimismo, destaca que los nuevos cambios de sentido han incrementado la permeabilidad y funcionalidad de estas avenidas, consideradas algunas de las principales entradas a la capital zamorana.
El Ayuntamiento asegura que continuará trabajando para mantener estas infraestructuras en las mejores condiciones y seguirá reclamando al Ministerio de Transportes el cumplimiento íntegro de sus obligaciones hasta la recepción definitiva de unas obras que considera una de las mayores transformaciones urbanas realizadas en Zamora durante las últimas décadas.







