
El Ayuntamiento solicita ofertas a varias entidades financieras para disponer de una línea de crédito de 70.800 euros y garantizar liquidez para hacer frente a los pagos
El Ayuntamiento de Rabanales, en la provincia de Zamora, ha vuelto a recurrir a una línea de crédito para afrontar sus necesidades de tesorería. El Consistorio ha solicitado ofertas a varias entidades financieras para disponer de un crédito por importe de 70.800 euros, una medida que se plantea como una solución para garantizar liquidez y poder hacer frente a los pagos municipales.
Esta situación se produce algo más de un año después de que el Ayuntamiento solicitara otra línea de crédito de hasta 130.000 euros. De esta forma, el Consistorio vuelve a recurrir a financiación bancaria ante las dificultades para disponer de fondos suficientes en el momento en que debe afrontar sus obligaciones económicas.
La decisión ha generado críticas por la forma en la que se ha planteado la nueva operación. Según estas críticas, la solicitud de ofertas a las entidades financieras se habría realizado sin que la situación se abordara previamente en un pleno municipal ni se informara de ella a los miembros de la corporación.
Estas mismas fuentes señalan que en los últimos plenos municipales se aprobaron tanto el presupuesto correspondiente al ejercicio 2026 como las cuentas del año 2025, sin que durante su tramitación se planteara la posibilidad de que el Ayuntamiento tuviera que recurrir nuevamente a una línea de crédito para afrontar problemas de liquidez.
El Ayuntamiento justifica la necesidad de disponer de esta financiación en la existencia de ingresos pendientes procedentes de la Diputación de Zamora y de la Junta de Castilla y León correspondientes a diferentes subvenciones. Sin embargo, las críticas cuestionan que este argumento sea suficiente para explicar la situación, al considerar que el carácter posterior de estos pagos es conocido con anterioridad cuando se solicitan las ayudas y debería ser tenido en cuenta a la hora de planificar los ingresos y gastos municipales.
También se cuestiona que la necesidad de recurrir al crédito haya surgido en el mes de agosto y no fuera planteada durante la elaboración de los presupuestos municipales ni en las sesiones plenarias celebradas apenas unas semanas antes.
Los críticos reclaman al Ayuntamiento una planificación más adecuada de la tesorería municipal que permita anticipar los periodos en los que pueden producirse desfases entre ingresos y gastos y evitar que sea necesario recurrir de manera recurrente a créditos de urgencia para garantizar la liquidez de las arcas municipales.







