
La consolidación de Zamora como la capital mundial del queso deja cifras sin precedentes tras superar todas las expectativas de afluencia, ocupación hotelera y transacciones comerciales en su última edición
La Feria Internacional del Queso Fromago ha cerrado su última y exitosa edición con un balance económico y social verdaderamente extraordinario que la consagra de manera definitiva como el evento lácteo de referencia a escala global. A lo largo de cuatro intensas jornadas festivas y profesionales que transformaron por completo la fisonomía de la capital zamorana, la organización estimó una afluencia superior a los 400.000 visitantes, una cifra colosal que multiplicó por casi siete la población habitual de la ciudad y que superó con creces los registros de grandes acontecimientos celebrados simultáneamente en el país, ha señalado este miércoles el presidente de la Diputación Javier Faúndez.
Esta marea humana de entusiastas del sector, llegados desde todos los rincones de España y del extranjero, generó una repercusión económica directa valorada en 18 millones de euros, a lo que hay que sumar un extraordinario retorno de imagen institucional cifrado en más de 7 millones de euros. La repercusión superó ampliamente los límites del municipio, provocando una ocupación hotelera del 100% en toda la provincia de Zamora y extendiendo sus beneficios económicos hacia territorios limítrofes como Valladolid y Salamanca, donde establecimientos hoteleros, cámpings y alojamientos rurales colgaron el cartel de completo gracias al efecto llamada de la feria.
El impacto en el sector de la hostelería y la restauración local alcanzó tintes históricos, con bares, restaurantes y carpas auxiliares desbordados de público que experimentaron incrementos en su facturación de hasta un 150% en comparación con un fin de semana normal, superando el millón y medio de euros exclusivamente en el sector de alojamientos de la capital. En el plano comercial, los datos aportados por los expositores reflejan un éxito rotundo: las ventas directas en los más de 400 estands y 500 carpas instaladas superaron los 6,6 millones de euros, comercializándose más de 210 toneladas de queso de entre las 1.600 variedades expuestas.
La inmensa mayoría de los queseros cifró el incremento de sus ventas entre un 25% y un 30% respecto a entregas anteriores, destacando el tirón de los túneles del queso, que batieron su récord histórico al superar las 10.150 entradas vendidas. Más allá de la venta al por menor, Fromago se afianzó también como un polo de negocio profesional de primer orden gracias a la celebración de 530 misiones comerciales y reuniones estratégicas que permitieron a las industrias lácteas de la región cerrar acuerdos de gran calado internacional, todo ello en un clima de seguridad absoluta, sin incidentes reseñables y con una valoración sobresaliente por parte de los miles de visitantes que ya exigen la continuidad de este fenómeno cultural y económico.







