
La Subdelegación del Gobierno aborda con las Fuerzas de Seguridad y APRAMP los nuevos retos del fenómeno, marcados por el traslado de la explotación a pisos privados y la captación digital
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha presidido este lunes la Mesa de Trata con motivo del Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos, una sesión en la que se ha puesto de manifiesto la evolución de este fenómeno en la provincia y la necesidad de estrechar la coordinación entre administraciones, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y entidades sociales.
Durante la reunión, Blanco ha detallado los últimos datos facilitados por la Policía Nacional y la Guardia Civil, destacando que en lo que va de año se ha detectado un incremento en el número de personas en situación de riesgo identificadas, pasando de 190 el pasado año a 197 en el actual. No obstante, el aspecto más reseñable de la estadística provincial reside en la tipología de las víctimas identificadas, que se ha duplicado al alcanzar las 16 personas frente a las 8 del ejercicio anterior.
A diferencia del conjunto nacional y europeo, donde la trata está eminentemente vinculada a la explotación sexual y al colectivo femenino, la totalidad de las víctimas identificadas este año en Zamora son hombres afectados por explotación laboral en sectores como las explotaciones agrícolas, la construcción y la hostelería, lo que evidencia que en el ámbito provincial resulta más viable detectar y formalizar denuncias por abusos laborales que en el entorno de la prostitución.
En cuanto a la explotación sexual, los responsables institucionales y los colectivos especializados han coincidido en señalar la enorme complejidad que entraña la detección de víctimas debido al traslado progresivo de la actividad desde los antiguos clubes hacia pisos particulares, un entorno privado al que la Policía Nacional y la Guardia Civil solo pueden acceder mediante autorización judicial previa.
Frente a esta traba, se ha puesto en valor el papel crucial que desempeña la asociación APRAMP, cuyos equipos móviles integran a supervivientes de la trata capaces de generar la confianza necesaria con las mujeres vulnerables, mayoritariamente procedentes de Colombia, Venezuela y Nigeria.
Según los datos aportados durante la jornada, APRAMP tiene bajo seguimiento varias decenas de inmuebles en la provincia —habiendo detectado este año tres nuevas viviendas en Zamora capital y tres en Benavente—, al tiempo que desde las unidades de violencia sobre la mujer se ha alertado sobre la creciente preocupación por la captación digital a través de redes sociales, juegos virtuales y mensajería, un canal que utiliza el chantaje y la coacción afectiva para captar a personas jóvenes y menores.







