
Ángel Blanco confirma la reincorporación de un funcionario de baja, la llegada inminente de un examinador itinerante y la adjudicación de una plaza definitiva para resolver el colapso en las pruebas del carné
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha reconocido públicamente que las autoescuelas de la provincia «tenían toda la razón» en sus recientes protestas ante la acuciante falta de personal en la Jefatura Provincial de Tráfico, una carencia que llegó a dejar la plantilla operativa bajo mínimos y provocó la suspensión de exámenes prácticos de motocicleta en localidades como Benavente.
Blanco ha explicado que, de una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) fijada en cinco plazas para la provincia, la coincidencia de bajas médicas, traslados, jubilaciones y permisos sindicales provocó que la semana pasada solo hubiera un examinador disponible para atender la demanda de toda la provincia. Tras elevar la urgencia de la situación ante los órganos competentes para evitar el paralizado total del servicio, el subdelegado ha anunciado un conjunto de medidas de choque comunicadas este mismo martes por la Jefatura Provincial para restablecer de forma paulatina la normalidad en la realización de las pruebas.
Entre las soluciones inmediatas, el representante gubernamental ha informado de que este mismo martes se ha reincorporado al servicio el funcionario que se encontraba en proceso de incapacidad temporal, lo que eleva a dos el número de efectivos activos. A esta reincorporación se sumará el próximo lunes la llegada de un examinador itinerante asignado por la Dirección General de Tráfico, que prestará servicio de apoyo continuo durante al menos un mes para aliviar la acumulación de pruebas pendientes.
Asimismo, la Subdelegación se encuentra a la espera de la publicación inminente en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del nombramiento definitivo de un nuevo funcionario que ha obtenido plaza en la jefatura zamorana, el cual dispondrá del plazo reglamentario de un mes para tomar posesión. Con estas incorporaciones, la plantilla alcanzará los cuatro examinadores operativos, una cifra que los técnicos consideran el umbral adecuado para cubrir de forma constante la demanda de exámenes en Zamora y evitar nuevos colapsos en el sistema.







