
El conjunto zamorano regresa este sábado al Pabellón Ángel Nieto tras completar su primera semana regular de entrenamientos y con las novedades en la rotación exterior
El Caja Rural CB Zamora afronta este sábado a las 19:30 horas en el Pabellón Ángel Nieto la sexta jornada de la Primera FEB recibiendo al Bueno Arenas Albacete Basket, en un duelo con aroma a viejo conocido. Tras caer por un estrecho 81-77 en su visita a Oviedo, el conjunto dirigido por Saulo Hernández llega con un balance de 1-4 en la decimocuarta posición de la tabla, con el objetivo prioritario de amarrar el triunfo en su cancha ante el equipo al que ya superó en la final del ascenso a LEB Oro de 2024. Los abonados del club mantendrán su asiento reservado en un choque para el que la entidad zamorana pide un esfuerzo a la afición para defender y convertir en un fortín el Ángel Nieto.
La preparación del choque ha estado marcada por la ansiada normalidad semanal en la dinámica de trabajo del cuadro zamorano, libre de compromisos coperos y desplazamientos de larga distancia. Por primera vez en casi un mes, los nuevos fichajes Ty Roberts y Álex Jordá se han ejercitado con el grupo desde el lunes, aportando un plus de solidez y peligro en el tiro exterior que ya permitió equilibrar el juego interior en el último compromiso liguero. En el capítulo de bajas, Jacob Round y Dušan Nešković continuarán una semana más fuera de las canchas, mientras que el base Kenan Blackshear ha entrenado a menor ritmo por molestias y su participación es duda hasta última hora.
Enfrente estará un recién ascendido atípico que no ha sentido el impacto del salto de categoría. El Bueno Arenas Albacete Basket, entrenado por David Varela, marcha octavo en la clasificación con tres victorias en cinco partidos —la última de ellas lograda de forma heroica tras remontar al Grupo Alega Cantabria (82-81)— y un balance positivo que incluye triunfos de mérito ante Tizona y Cajasol Coto Córdoba. El conjunto manchego destaca por su ritmo vertiginoso de juego, su alta competitividad y el liderazgo de Silvano Merlo, máximo asistente de la competición con más de ocho pases de gol por partido, lo que obligará a los locales a frenar los contraataques y hacerse fuertes en la batalla por el rebote ofensivo.

