
Javier Faúndez cifra en 700 las hectáreas desbrozadas hasta ahora y anuncia que los trabajos se intensificarán en otoño e invierno para llegar al próximo verano con los pueblos protegidos frente a los incendios
La Diputación de Zamora intensificará durante los próximos meses los trabajos de limpieza de montes y perímetros urbanos de la provincia con la incorporación de nuevos medios materiales y humanos. El presidente de la institución provincial, Javier Faúndez, ha dado cuenta este martes del desarrollo del programa de prevención de incendios, que ha permitido actuar ya en más de 150 localidades y retirar vegetación en alrededor de 700 hectáreas mediante las distintas herramientas puestas en marcha.
Faúndez ha explicado que las nueve cuadrillas del programa Montel, integradas por 45 trabajadores y un coordinador, finalizaron su actividad el pasado 30 de octubre después de intervenir en 159 localidades, fundamentalmente en municipios considerados de máximo riesgo de incendios. Estos equipos han permitido limpiar 300 hectáreas de perímetros urbanos. La cuadrilla de Morales de Toro, aunque trabaja en una zona que no está catalogada como de máximo riesgo, también ha realizado actuaciones puntuales de apoyo en la comarca de Sayago.
A estos trabajos se suma la encomienda de gestión realizada a Somacyl en colaboración con la Junta de Castilla y León. Durante los meses de verano, dos robots desbrozadores han actuado sobre otras 400 hectáreas de perímetros de poblaciones, aunque su actividad se ha visto condicionada por las restricciones de la campaña de incendios y las limitaciones existentes para evitar que la propia maquinaria pudiera provocar nuevos fuegos.
Con la finalización de estas restricciones, la Diputación pasará de dos a cuatro robots desbrozadores, de distintas capacidades, con potencias de 55, 60 y 120 caballos. Estos equipos trabajarán de forma coordinada con el bulldozer desbrozador adquirido por la institución provincial, que tiene su base en la zona de Sanabria y La Carballeda. Actualmente, los robots están distribuidos en Requejo, Alcorcillo, Ferreruela y Tomet, dentro del municipio de Gallegos del Río.
El dispositivo se completa con una cuadrilla de siete trabajadores que ha comenzado a realizar labores de poda, resalveo y retirada de vegetación en Alta Sanabria. Los trabajos han arrancado en Chanos y continuarán posteriormente en Pías, Barjacoba, Villanueva de la Sierra y Porto. Estos equipos se encargan especialmente de las zonas donde no pueden intervenir los robots ni la maquinaria pesada, como espacios con grandes masas de arbolado, paredes o terrenos de difícil acceso.
El presidente de la Diputación ha anunciado además que en enero se incorporará otra cuadrilla para intensificar las actuaciones y que, a mediados de ese mismo mes, comenzará a trabajar un nuevo equipo especializado en la retirada de arbolado. Faúndez ha señalado que actualmente hay 19 localidades con los trabajos completamente terminados, aunque las actuaciones ya se han extendido a más de 150 municipios y núcleos de población.
El responsable provincial ha defendido el programa ante las críticas puntuales recibidas por parte de algunos ayuntamientos y ha recordado que la Diputación no tiene la obligación de ejecutar este tipo de trabajos, pero sí el compromiso adquirido con los municipios a través del Consejo de Alcaldes. En este sentido, ha insistido en que el dispositivo funciona mediante la combinación de tres herramientas: las cuadrillas Montel, el bulldozer de la Diputación y los medios humanos y mecánicos de Somacyl.
Faúndez ha explicado que las actuaciones de los distintos equipos se complementan y que el hecho de que una cuadrilla haya trabajado durante dos, tres o cuatro jornadas en una localidad no significa que el resto del perímetro esté terminado, puesto que otras zonas quedan pendientes para la intervención de los robots o del bulldozer. El objetivo, ha reiterado, es llegar a la próxima temporada de verano con los perímetros de todas las poblaciones completamente acondicionados.
Para conseguirlo, el presidente provincial ha reclamado también la colaboración de los ayuntamientos y de los vecinos, especialmente ante las dificultades que pueden surgir cuando los trabajos afectan a terrenos particulares o requieren retirar vegetación. Faúndez ha recordado los graves episodios de incendios sufridos en la provincia y ha defendido la necesidad de aprovechar los meses de otoño e invierno para ejecutar las labores preventivas con mayor intensidad.
Por otra parte, el presidente de la Diputación ha anunciado que la institución tramita una prórroga para 55 obras excepcionales incluidas en la programación de 2025, cuyo plazo de ejecución finalizaba el próximo 15 de diciembre y el de justificación el 31 de diciembre. Ocho de estas actuaciones ya están justificadas, pero distintos ayuntamientos habían trasladado las dificultades administrativas que estaban encontrando para completar las obras dentro de los plazos establecidos.
La ampliación, que será efectiva la próxima semana, permitirá extender tanto el periodo de ejecución como el de justificación hasta el 30 de julio de 2027. Faúndez ha explicado que se trata de una prórroga genérica para el conjunto de las 55 actuaciones, ya que no es posible conceder ampliaciones individuales, y ha considerado que el nuevo calendario permitirá a los municipios completar los proyectos pendientes sin las dificultades que habían planteado.







