
El coordinador provincial, Miguel Ángel Viñas, destaca la necesidad de frenar el empobrecimiento de la clase trabajadora, garantizar el acceso a la vivienda y controlar los precios de la energía y la cesta de la compra
Izquierda Unida de Zamora ha mantenido una reunión de trabajo con los representantes de las direcciones provinciales de CC. OO. y UGT para analizar la situación y coordinar acciones de cara a la próxima huelga general convocada para el 11N. Desde la formación política han querido agradecer a ambas organizaciones sindicales la convocatoria de este encuentro en defensa de los derechos de la mayoría social, coincidiendo plenamente en el diagnóstico sobre el paulatino empobrecimiento que sufren las clases populares, los pensionistas y la clase trabajadora ante unos salarios insuficientes.
Aunque reconocen los avances logrados en los últimos años —como el incremento del salario mínimo, la revalorización de las pensiones y la última reforma laboral—, advierten de que las medidas siguen siendo insuficientes si los sueldos no permiten acceder a una vivienda digna ni hacer frente al desproporcionado aumento de los precios de la energía, los carburantes y los productos de primera necesidad. Por ello, exigen regular el coste de la vida, intervenir públicamente en el mercado de la vivienda y reclamar implicación a las comunidades autónomas, que cuentan con competencias clave como la disposición de suelo público para construir vivienda accesible.
Ante este escenario, Izquierda Unida ha hecho un llamamiento explícito a la participación de la juventud, las mujeres, los pensionistas, la población inmigrante y al conjunto de la ciudadanía y la clase trabajadora para secundar masivamente la huelga y las movilizaciones del 11N. La organización ha confirmado que respaldará activamente la jornada de paro, de modo que todos sus cargos públicos —incluyendo alcalde, concejales y diputados provinciales— así como los trabajadores de los grupos institucionales secundarán la huelga.







