
Más de un centenar de aficionados participaron en una caravana organizada por la peña Siempre Amanece para teñir de rojiblanco todos los barrios de la ciudad horas antes del partido decisivo
La cuenta atrás para el partido entre el Zamora CF y el Villarreal B se ha vivido este domingo de una forma especial en la capital zamorana. Más de un centenar de aficionados repartidos en una treintena de vehículos participaron en una multitudinaria caravana rojiblanca que recorrió las calles de la ciudad para trasladar el ambiente de las grandes ocasiones a todos los rincones de Zamora.
La iniciativa, impulsada por la peña Siempre Amanece, congregó a seguidores de todas las edades que decoraron sus coches con banderas, bufandas y otros elementos identificativos del club. Entre pitidos, cánticos y muestras de apoyo al equipo, la expedición recorrió numerosos barrios de la ciudad en las horas previas al encuentro de vuelta de la eliminatoria de ascenso frente al Villarreal B.
El recorrido pasó por zonas como San Lázaro, Pinilla, San Frontis, San José Obrero, La Marina y otros puntos de la capital, llegando incluso hasta las inmediaciones de la Aldehuela. El objetivo era claro: contagiar la ilusión y recordar que toda la ciudad está pendiente de una cita que puede marcar una página importante en la historia reciente del Zamora CF.
La caravana sirvió además para evidenciar el ambiente de optimismo y confianza que se respira entre la afición rojiblanca pese al resultado adverso de la ida. A pocas horas de que el balón eche a rodar en el Ruta de la Plata, Zamora ya vive inmersa en el partido, con una ciudad movilizada que sueña con acompañar a su equipo en una nueva remontada para seguir aspirando al ascenso.


