
El accidente se ha registrado a primera hora de este miércoles en las inmediaciones de Urda, en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, y ha obligado a suspender la circulación ferroviaria en el corredor
Al menos 64 personas han fallecido en el accidente ferroviario registrado este miércoles en la provincia de Toledo, tras la colisión entre un tren AVE de Renfe y un convoy de la compañía Iryo, según ha publicado El País citando fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha. El balance es provisional y las labores de rescate e identificación de las víctimas continúan en el lugar del siniestro.
El accidente se ha producido en torno a las 8.54 horas, en las inmediaciones de Urda, en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Según las primeras informaciones, el AVE de Renfe habría alcanzado por detrás al tren de Iryo, que circulaba por delante y se encontraba detenido en la vía.
La colisión ha provocado el descarrilamiento de dos vagones del tren de Iryo, que han caído por un terraplén, mientras que varios coches del AVE también han salido de la vía. En ambos convoyes viajaban más de 500 pasajeros, según los datos facilitados por la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla.
El balance de víctimas ha ido aumentando a medida que avanzaban las actuaciones de los servicios de emergencia. Europa Press informó inicialmente de al menos diez fallecidos, cifra que posteriormente elevó a un mínimo de 30, según fuentes del Ejecutivo autonómico. La agencia también advirtió de que las primeras estimaciones sobre un posible balance de hasta medio centenar de víctimas no constituían todavía una cifra oficial. A las 13.53 horas, El País situó el número de fallecidos en al menos 64, de acuerdo con fuentes del Gobierno regional.
Los equipos de emergencia, entre ellos efectivos de la Guardia Civil, bomberos, personal sanitario y miembros de la Unidad Militar de Emergencias, se han desplegado en la zona para atender a los heridos, evacuar a los pasajeros y recuperar los cuerpos de las víctimas. Los afectados están siendo atendidos y trasladados a distintos centros hospitalarios de Castilla-La Mancha, mientras se trabaja en su identificación.
Las causas del accidente todavía están bajo investigación. Las primeras informaciones apuntan a una posible colisión por alcance, aunque será necesario esclarecer por qué ambos trenes coincidieron en el mismo tramo de vía y determinar si se produjo algún fallo en los sistemas de señalización, seguridad o gestión del tráfico ferroviario.
El siniestro ha obligado a interrumpir la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y ha provocado importantes alteraciones en los servicios ferroviarios. Adif y las compañías afectadas trabajan en la gestión de la incidencia, mientras se mantiene la recomendación a los viajeros de consultar el estado de sus trenes antes de desplazarse a las estaciones.
La gravedad del accidente ha movilizado a las administraciones y a los servicios de emergencia, que mantienen sus esfuerzos para atender a los afectados y esclarecer las circunstancias de uno de los siniestros ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.