
Los equipos de emergencia prosiguen con la retirada de los restos de los trenes y la identificación de las víctimas, mientras el Gobierno mantiene tres días de luto oficial y se investigan las decisiones adoptadas por el centro de control de Adif
El accidente ferroviario ocurrido el miércoles en la provincia de Toledo mantiene un balance provisional de 68 personas fallecidas, según las últimas cifras publicadas en las informaciones consultadas. Los equipos de emergencia continúan con las labores de rescate, la retirada de los restos de los convoyes y la inspección de la zona del siniestro, mientras avanzan las tareas de identificación de las víctimas.
El choque se produjo en las inmediaciones de la estación de Urda, en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, cuando un tren AVE de Renfe alcanzó a otro convoy de Iryo que se encontraba detenido. La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén, lo que complicó las labores de asistencia y rescate.
El dispositivo desplegado en la zona está integrado por efectivos de los servicios de emergencia, bomberos y Guardia Civil. Los trabajos se centran en comprobar los restos de los trenes y descartar la presencia de más víctimas, además de recuperar los cuerpos y facilitar su identificación. Los fallecidos están siendo trasladados al Instituto de Medicina Legal de Toledo para llevar a cabo los procedimientos correspondientes.
En cuanto a los heridos, los datos difundidos durante la cobertura del accidente reflejan que decenas de personas permanecen hospitalizadas en Castilla-La Mancha, mientras otras han recibido el alta médica. Las cifras de asistencia facilitadas durante las primeras horas del siniestro incluyen también a personas atendidas en centros sanitarios de la Comunidad de Madrid, por lo que es necesario distinguir entre el número acumulado de heridos atendidos y quienes continúan ingresados.
La investigación trata de esclarecer las circunstancias que precedieron a la colisión y, en particular, la secuencia de decisiones adoptadas por el centro de control ferroviario de Adif en Atocha. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado que se autorizó al tren de Renfe a reanudar la marcha mientras el convoy de Iryo permanecía detenido. Las actuaciones deberán determinar cómo se produjo esa situación y qué factores contribuyeron al accidente, sin que por el momento pueda darse por establecida una responsabilidad definitiva.
Los investigadores deberán reconstruir los movimientos de ambos trenes, analizar los registros de circulación y comprobar el funcionamiento de los sistemas de señalización y seguridad. La información conocida hasta ahora permite establecer una primera secuencia de los hechos, pero las conclusiones definitivas dependerán de las comprobaciones técnicas y de las diligencias que se practiquen.
El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial, desde este jueves 29 de octubre hasta las 24.00 horas del sábado 31, en señal de duelo por las víctimas. El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha expresado su compromiso de esclarecer lo ocurrido, mientras las administraciones y los servicios de emergencia mantienen la atención a los afectados y a sus familiares.
El balance de 68 fallecidos continúa siendo provisional y podrá modificarse a medida que avancen las labores de rescate, identificación y actualización de los datos oficiales. La prioridad inmediata sigue siendo completar la inspección de los convoyes y atender a los afectados, mientras la investigación deberá determinar las causas exactas de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en los últimos años.