
La propuesta de música antigua llena el templo románico zamorano y se prepara para el broche de oro de este domingo a cargo de A Nocte Temporis
La ciudad de Zamora vuelve a ser escenario de la mejor música histórica con la celebración de la cuarta edición del ciclo Músicas Cercadas, que este fin de semana convierte la iglesia románica de San Cipriano en un templo de sonoridades medievales y barrocas. El evento, organizado por el Ayuntamiento de Zamora bajo la dirección artística de Alberto Martín, encara sus últimas horas con una gran acogida tras ofrecer tres conciertos de altísimo nivel internacional.
El certamen arrancó la noche del viernes 23 de octubre con la aplaudida actuación de la mezzosoprano Léa Desandre y el laudista Thomas Dunford. Ambos encandilaron a los asistentes con su programa Idylle, ofreciendo un viaje íntimo a través del repertorio lírico francés que abarcó desde las delicadas melodías del Barroco hasta piezas del siglo XX.
La actividad continuó con intensidad durante la jornada de este sábado 24 de octubre, que contó con una doble cita musical. En la sesión matinal, el conjunto vocal belga Psallentes, dirigido por Hendrik Vanden Abeele, deslumbró al público con el recital O splendissima gemma, centrado en la monodia y polifonía medieval inspirada en la obra de Hildegard von Bingen. Ya en la sesión vespertina, la reconocida formación Les Paladins, bajo la batuta de Jérôme Correas y con la potente interpretación de la mezzosoprano Lucile Richardot, ofreció un conmovedor programa centrado en la figura de Lucrezia y la cantata barroca italiana.
Para poner el broche final a esta edición, el certamen vivirá mañana domingo, 25 de octubre, su última jornada. A partir de las 12:00 horas, la formación A Nocte Temporis, capitaneada por el destacado tenor y director belga Reinoud Van Mechelen, ofrecerá el concierto Ich habe genug, una selección de profundas cantatas sacras compuestas por Johann Sebastian Bach que despedirá el festival hasta su próxima cita.


