
Ángel Sánchez advierte de que las rachas hasta las ocho de la tarde serán «el momento crítico» de la jornada
El incendio forestal de nivel 2 que afecta a la localidad zamorana de Fermoselle, en la comarca de Los Arribes, entra en su fase más delicada a causa del viento. Así lo ha advertido el jefe de prevención y extinción de incendios forestales de la Junta de Castilla y León, Ángel Sánchez, quien ha señalado que el repunte de las temperaturas suele venir acompañado de un aumento de la velocidad del viento, con rachas que podrían alcanzar entre los 30 y los 35 kilómetros por hora a lo largo de la tarde.
Según ha explicado, aunque el viento constante no será «muy elevado», sí se esperan estas rachas puntuales hasta las 20:00 horas, la franja que el propio Sánchez ha calificado como el «momento crítico» de la jornada. Por ello, ha insistido en la necesidad de detectar cuanto antes los puntos calientes y de perimetrar todo lo posible con maquinaria antes de que lleguen esas horas de mayor riesgo, de forma que cualquier repunte de las llamas quede contenido dentro de la línea de seguridad ya trazada.
Sánchez ha detallado que a lo largo de la noche los equipos han trabajado en todo el perímetro del incendio buscando puntos de calor, para lo que se ha recurrido al uso de drones que permitían actuar «de forma quirúrgica» sobre los focos que continuaban humeando. Según ha precisado, buena parte de estos puntos se localizaban dentro del propio perímetro del fuego, aunque ha subrayado que no se ha dejado sin atender ninguno de los detectados.
Paralelamente, ha señalado que se ha mantenido un intenso trabajo con maquinaria pesada para perimetrar la zona «todo lo posible», con el mismo objetivo de contener dentro de esa línea cualquier repunte de las llamas durante las horas de más calor.
El jefe de extinción ha explicado que durante el día se combina la detección visual sobre el terreno con los datos de puntos de calor proporcionados por satélite. Esta metodología ha permitido localizar focos calientes antes de que llegaran a generar llama, procediendo en esos casos a refrescarlos directamente con agua mediante los medios disponibles. A ello se suma el trabajo de los equipos de tierra, centrado también en la localización de estos puntos calientes, y la respuesta con medios aéreos allí donde se detecta cualquier incidencia, ya sea de forma directa o a través del operativo de vigilancia.
Preguntado por si la gran cantidad de humo generada por el incendio podría dificultar el trabajo de los medios aéreos, Sánchez ha sido claro al señalar que, pese al volumen de humo, éste no ha impedido que los aviones y helicópteros puedan operar con normalidad sobre la zona afectada.


