
El joven músico zamorano actuará este sábado 26 de septiembre en la iglesia de San Cipriano en una cita impulsada por la Fundación ZamorArte para recaudar fondos para el patrimonio diocesano
El ciclo «Música que restaura», organizado por la Fundación ZamorArte con el patrocinio de la Diputación Provincial de Zamora, continúa su programación este sábado, 26 de septiembre de 2026, a las 20:00 horas en la iglesia de San Cipriano con la actuación del violista zamorano Mario Carpintero.
Las entradas para el concierto tienen un precio de 10 euros y pueden adquirirse en horario comercial en la Librería Diocesana. La recaudación se destinará íntegramente al mantenimiento del patrimonio diocesano; en concreto, servirá para financiar la primera fase de restauración de la iglesia de Santa María Magdalena de Zamora y la restauración de la corona de la Virgen del Rosario de Valer de Aliste.
Nacido en Zamora en 1999, Mario Carpintero se formó en el Conservatorio Profesional de Música de su ciudad natal y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, completando sus estudios en la Escuela Superior de Música Reina Sofía. A lo largo de su carrera ha actuado en recintos de relieve mundial como el Carnegie Hall de Nueva York, el Musikverein de Viena, el Teatro Real o el Auditorio Nacional de Música. Desde 2025 es miembro de la European Union Baroque Orchestra, profesor en el Conservatorio Superior de Música de Castilla y León y director de la Joven Orquesta Sinfónica de Zamora desde 2021.
La actuación de Carpintero tomará el relevo de los cuatro primeros conciertos del ciclo —en los que han participado artistas como Luis Santana, Lignum Sonus, Capella Ocellum Durii y la propia Joven Orquesta Sinfónica de Zamora—, los cuales han congregado ya a más de 500 espectadores.
A esta cifra se suman las cerca de 150 personas que asistieron a las visitas nocturnas teatralizadas «Tristán, el cantero del Románico», alcanzando más de 650 participantes en las actividades de la fundación durante el mes de septiembre. La iniciativa cuenta con el respaldo de sus patronos (la Diócesis de Zamora, la Diputación Provincial y Caja Rural de Zamora), a los que próximamente se sumará la Universidad Pontificia de Salamanca


