
Un gol de Monerris en el minuto 71, tras un disparo que rebotó en un defensor rojiblanco, condena a los de Óscar Cano (1-0). Íker Piedra evitó una derrota mayor con varias intervenciones decisivas e Isaiah terminó expulsado en el descuento
El Zamora CF sufrió una nueva derrota en la novena jornada de Primera Federación después de caer por 1-0 ante el Cacereño en un encuentro en el que fue claramente de más a menos. Los rojiblancos comenzaron con buenas sensaciones, llevaron la iniciativa durante los primeros minutos y dispusieron de varias oportunidades para adelantarse en el marcador, pero terminaron completamente superados por un conjunto extremeño que encontró su premio en la segunda mitad. El equipo de Óscar Cano volvió a mostrar dificultades para generar peligro con continuidad y acabó dependiendo de las intervenciones de Íker Piedra para mantenerse con opciones hasta los últimos instantes. Un disparo de Monerris que rebotó en un defensor zamorano terminó decidiendo un partido que dejó una imagen preocupante del conjunto visitante, incapaz de reaccionar tras encajar el único tanto del encuentro.

El inicio del Zamora fue prometedor. Guillem Rodríguez estuvo cerca de rematar en el área pequeña durante los primeros compases, aunque un defensor se anticipó en el último momento. Los rojiblancos controlaban la posesión y encontraban situaciones de ataque, especialmente a balón parado. En el minuto 13, Carlos Ramos ejecutó un saque de esquina que remató Guillem y que el guardameta Nieves no consiguió atrapar, concediendo un nuevo córner. En la siguiente acción, Álex Hidalgo conectó un disparo que parecía dirigirse hacia la portería, pero el balón golpeó en Pau Mascaró cuando llevaba trayectoria de gol. Unai Dufur completó la jugada con un cabezazo que se marchó por encima del larguero. Poco después, Carbonell recibió un golpe en la cara dentro del área y la acción fue revisada por el videoarbitraje, aunque finalmente no se señaló penalti. A partir de ese momento, el Cacereño comenzó a crecer y generó las ocasiones más claras del primer periodo. Íker Piedra tuvo que intervenir ante un disparo de Monerris y Tellechea estuvo cerca de marcar con una vaselina que terminó en la parte superior de la red. El descanso llegó con empate sin goles después de que Carlos Ramos estrellara en la barrera una falta peligrosa en el tiempo añadido.
La segunda mitad mostró la peor versión del Zamora. Óscar Cano introdujo a Fabi en sustitución de Carbonell durante el descanso, pero el equipo perdió presencia en el centro del campo y comenzó a sufrir continuamente ante las llegadas del conjunto local. En el minuto 51, Íker Piedra protagonizó una intervención decisiva para detener un disparo de Monerris desde el pico del área, mientras que poco después el Cacereño estuvo a centímetros de rematar un centro que atravesó el área pequeña. El guardameta rojiblanco volvió a resultar determinante en el minuto 61 con otra gran parada ante Nico Conesa. El Zamora apenas encontraba soluciones ofensivas y acumulaba pases entre sus defensores sin conseguir progresar con peligro. Cano intentó modificar el desarrollo del encuentro dando entrada a Eric Gómez e Isaiah Navarro por Mauro Costa y Álex Hidalgo, pero la mejoría no llegó. En el minuto 71, Monerris encontró el premio a la insistencia extremeña con un disparo que golpeó en un defensor visitante y cambió su trayectoria, sorprendiendo a Piedra y estableciendo el 1-0. El tanto reflejaba la superioridad que el Cacereño había mostrado durante buena parte del encuentro.
Con el marcador en contra, el Zamora trató de buscar una reacción que apenas se tradujo en ocasiones. Eudald Vergés sustituyó a Carlos Ramos en el minuto 76, pero los rojiblancos continuaron mostrando dificultades para llegar con claridad al área rival. De hecho, el Cacereño estuvo más cerca de ampliar su ventaja, obligando nuevamente a Íker Piedra a intervenir con una buena estirada ante una falta ejecutada por Gete. La oportunidad más clara de los visitantes en los últimos minutos llegó ya en el descuento, cuando Eric Gómez remató a las manos del guardameta local. Para completar una noche negativa, Isaiah Navarro vio dos tarjetas amarillas prácticamente consecutivas y terminó expulsado en el minuto 92, dejando al Zamora con diez futbolistas en los últimos instantes. El pitido final confirmó una derrota por la mínima que pudo haber sido más amplia por las ocasiones del conjunto extremeño. Los de Óscar Cano se marcharon de Cáceres sin puntos, con una imagen muy alejada de la ofrecida durante los primeros minutos y con la necesidad de encontrar respuestas tanto en la construcción ofensiva como en la solidez colectiva.


