
El proyecto, financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), dará a conocer en tres reuniones abiertas el resultado de más de dos años de trabajo para impulsar un modelo pionero de gestión forestal conjunta en Galende, Requejo y Robleda-Cervantes
En un verano en el que los incendios forestales vuelven a ocupar la actualidad y ponen de manifiesto la importancia de la gestión del territorio como herramienta de prevención, el proyecto FORGARERO celebrará los próximos 18 y 19 de agosto tres jornadas abiertas para presentar los resultados finales del proyecto y el Plan de Gestión Forestal Conjunto, elaborado para los municipios de Galende, Requejo y Robleda-Cervantes.
FORGARERO es un proyecto impulsado por los ayuntamientos de Galende, Requejo y Robleda-Cervantes y financiado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), que nació con el objetivo de ofrecer una respuesta técnica a uno de los grandes retos del territorio: la prevención de los incendios forestales a través de una gestión conjunta, planificada y sostenible de los montes.
Un proyecto para conocer, ordenar y gestionar el territorio
El ámbito de actuación de FORGARERO comprende 16.904 hectáreas y 22 núcleos de población de los tres municipios. Durante estos más de dos años de trabajo, el proyecto ha permitido analizar el territorio, la propiedad forestal, los recursos y oportunidades existentes y las principales zonas de riesgo, generando una base técnica para planificar futuras actuaciones.
El diagnóstico realizado pone de manifiesto que el territorio cuenta con recursos forestales suficientes, pero presenta dificultades para gestionarlos de forma coordinada, entre ellas la fragmentación de la propiedad, el abandono de determinadas parcelas y la limitada capacidad de ejecución a escala individual. Frente a esta situación, FORGARERO plantea trabajar a una escala supramunicipal y establecer una estructura estable que permita pasar del estudio y la planificación a la ejecución coordinada de actuaciones.
El resultado de este trabajo es el Plan de Gestión Forestal Conjunto 2027-2036, concebido como la herramienta que permitirá trasladar el diagnóstico a actuaciones concretas, localizadas y medibles sobre el territorio. El Plan organiza las actuaciones en diferentes áreas, entre ellas la prevención de incendios, la producción forestal, la conservación ambiental, la regeneración y mejora del arbolado y los usos múltiples y servicios ecosistémicos.
Entre las principales líneas de actuación se incluyen la creación y mantenimiento de anillos de seguridad alrededor de los núcleos urbanos, mejoras selvícolas como clareos, podas y desbroces, aprovechamientos de madera, biomasa y leñas, mejora de infraestructuras forestales y actuaciones de regeneración y mejora del arbolado.
La propuesta busca, de este modo, prevenir grandes incendios, mejorar el estado de los montes y mantener su multifuncionalidad, protegiendo tanto los valores ambientales como los aprovechamientos tradicionales y las posibilidades de generación de actividad económica en el territorio







