
La iniciativa, promovida junto al Área de Juventud, busca concienciar contra el acoso y las agresiones sexuales en los espacios de ocio nocturno y festivo de Zamora
Coincidiendo con el arranque de las ferias y fiestas de San Pedro, que congregan a miles de personas en conciertos, peñas y actividades de ocio en las calles de la capital, Izquierda Unida de Zamora, su Área de Juventud y el PCE Zamora han puesto en marcha una campaña de sensibilización frente a la violencia machista . Bajo el lema «Nuestros cuerpos no forman parte del cartel», la iniciativa pone el foco de atención especialmente en la población joven con el objetivo de promover la prevención, el respeto y el rechazo explícito a cualquier tipo de agresión en los entornos festivos y de ocio . Las organizaciones promotoras señalan la necesidad de visibilizar una realidad que continúa afectando a miles de mujeres y que está lejos de ser un problema superado, mostrando su preocupación por el riesgo de que estas conductas se terminen normalizando o convirtiendo en una cifra más .
La campaña incide en que la violencia machista sigue manifestándose de múltiples formas, abarcando desde las agresiones físicas más graves hasta el acoso, la presión sexual, los tocamientos sin consentimiento, las agresiones facilitadas por sumisión química o la difusión de imágenes en entornos digitales sin autorización . A través de esta propuesta, se lanza un mensaje contundente para recordar que las mujeres no son una atracción más de los festejos ni un objeto de consumo, sino que acuden a disfrutar de las celebraciones en plena libertad y en igualdad de condiciones . De este modo, se busca desmitificar conductas arraigadas advirtiendo que el acoso no es diversión, que insistir no es una forma de ligar y que cualquier comportamiento que vulnere la libertad de una mujer debe ser rechazado y denunciado de inmediato .
Asimismo, las agrupaciones hacen un llamamiento directo a la implicación de toda la sociedad zamorana, recordando que frente a la violencia machista no cabe la indiferencia y que callar, justificar o mirar hacia otro lado solo contribuye a que estas situaciones sigan produciéndose . Reivindican además que el lema implica que ninguna mujer debería verse obligada a modificar su forma de vestir, sus horarios o su manera de divertirse por miedo a sufrir una agresión o una situación de acoso . El texto concluye insistiendo en que las fiestas son para disfrutarlas en lugar de para sentirse observada, intimidada o insegura, por lo que defender unos festejos libres de agresiones es indispensable para garantizar el derecho de todas las mujeres a ocupar el espacio público con absoluta libertad .







