
El derribo del actual puente, adjudicado por más de 1,1 millones de euros, avanza al 40% y podría estar completamente terminado a finales de septiembre o principios de octubre
La Diputación de Zamora avanza en la sustitución del puente de Granja Florencia, una infraestructura que une una carretera provincial con la N-122 y que sufrió un colapso recientemente. El presidente de la institución provincial, Javier Faúndez, ha asegurado que los trabajos de demolición avanzan a buen ritmo y que, si se mantienen las previsiones, estarán completamente terminados entre finales de septiembre y la primera semana de octubre.
El derribo fue adjudicado por procedimiento de emergencia a TRAGSA —la empresa a la que Faúndez se refiere en sus declaraciones— por algo más de 1,1 millones de euros. Los trabajos comenzaron de forma efectiva durante la primera semana de agosto y ya se han demolido dos de los cinco vanos del puente, lo que supone un 40% de ejecución.
La complejidad de la actuación viene determinada por la presencia del río Duero. Para poder ejecutar el primer tramo del derribo se ha construido una península desde el lado de la N-122, utilizando unas 9.000 toneladas de material. En los próximos días se incorporará nueva maquinaria, incluida una máquina especial procedente de Asturias que permitirá trabajar bajo el agua.
Una vez finalizado el derribo desde este lado, se construirá una segunda plataforma desde Granja Florencia para completar la demolición. Faúndez ha destacado que la actuación se está desarrollando por encima de las previsiones más optimistas de la Diputación.
De forma paralela, la institución provincial trabaja ya en el proyecto del nuevo puente. Para ello ha encargado el estudio hidrológico e hidráulico solicitado por la Confederación Hidrográfica del Duero, un documento que permitirá establecer la vía de intenso desagüe.
El nuevo puente tendrá un único vano de aproximadamente 60-65 metros y dos estribos laterales, eliminando prácticamente todos los obstáculos existentes actualmente en el cauce. La actuación permitirá además ampliar considerablemente la anchura de la infraestructura, que pasará de los 4,5 metros actuales a unos 10,5 metros.
Una vez que la Diputación disponga del estudio hidráulico, previsto aproximadamente en un plazo de 15 días, sacará a licitación la construcción mediante un procedimiento de urgencia para reducir los plazos administrativos. La previsión es que las obras puedan comenzar en primavera, siempre que las condiciones del río lo permitan, y que estén terminadas durante 2027 o, como máximo, en el verano de 2028.
La construcción del nuevo puente tendrá un presupuesto de licitación estimado de entre 5,2 y 5,5 millones de euros, incluyendo el proyecto. La Diputación ha optado por una solución más costosa, pero que considera más segura desde el punto de vista hidráulico.







