
El juzgado les obliga a comparecer semanalmente, les retira el pasaporte y les prohíbe salir de España mientras continúa la investigación sobre la muerte de la menor
Los padres de la bebé de tres meses fallecida el pasado domingo en su domicilio familiar de Toro han quedado en libertad con cargos acusados de un presunto delito de homicidio por imprudencia, según ha informado este lunes la Guardia Civil. El juzgado ha establecido para ambos progenitores la obligación de comparecer una vez por semana en el juzgado de Toro, además de retirarles el pasaporte y prohibirles la salida del territorio nacional.
La medida judicial se produce después de que la Guardia Civil activara una investigación para esclarecer las circunstancias en las que se produjo el fallecimiento de la menor. Los hechos se conocieron el domingo, alrededor de las 12:45 horas, cuando los servicios sanitarios desplazados hasta un domicilio de Toro tuvieron conocimiento de la muerte de una bebé de tres meses.
Según la información facilitada inicialmente por la Guardia Civil, un familiar que se encontraba a cargo de la bebé comunicó que la menor había fallecido durante la noche. Las causas de la muerte eran desconocidas en ese momento y los servicios sanitarios no certificaron que se tratara de una muerte natural, por lo que se activó la Comisión Judicial, integrada por la jueza de guardia y el médico forense, junto con efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil.
Tras realizarse la inspección ocular en el domicilio, la autoridad judicial ordenó el levantamiento del cadáver, que se produjo a las 15:18 horas del domingo. Posteriormente, la jueza ordenó la detención de los padres de la menor a la espera de la realización de la autopsia y del esclarecimiento de las circunstancias que rodearon el fallecimiento.
La investigación continúa ahora bajo la dirección judicial para determinar las causas concretas de la muerte de la bebé y las posibles responsabilidades derivadas de los hechos. La situación procesal de los progenitores ha cambiado tras las diligencias practicadas, al quedar ambos en libertad con cargos por un presunto delito de homicidio por imprudencia, con las medidas cautelares acordadas por el juzgado.