
El equipo rojiblanco resistió en El Prado tras una segunda parte de mucha tensión y sumó tres puntos de enorme valor ante un rival en racha
El Zamora CF salió reforzado de El Prado con una victoria de enorme peso competitivo y anímico. El conjunto rojiblanco se impuso por 0-1 al Talavera en la jornada 32 gracias a un gol de Losada al inicio de la segunda parte, un resultado que le permite volver a meterse en puestos de ‘play off’ en una jornada especialmente movida en la zona alta.
El partido comenzó con un Talavera más intenso, apretando de salida y tratando de imponer el tono de un encuentro que para los locales también era vital. El Zamora, sin embargo, fue creciendo con el paso de los minutos y empezó a encontrar llegadas claras. Belman evitó el primero en un remate de Losada y más tarde volvió a aparecer para sacar una buena mano a Carlos Ramos, en las dos ocasiones más nítidas de un primer tiempo que acabó sin goles pese a que los de Óscar Cano terminaron mejor.
La nota negativa llegó muy pronto para el Talavera con la lesión de Bilal, que tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 10. Aun así, el conjunto cerámico también dejó algún aviso, sobre todo a balón parado, aunque Fermín respondió con seguridad cuando le tocó intervenir. Al descanso, el empate sin goles dejaba la sensación de que el Zamora había merecido algo más, pero todavía quedaba lo más difícil: acertar y resistir.
El premio llegó nada más arrancar la segunda mitad. En el minuto 48, Losada cabeceó a la red un centro de Miki Codina y adelantó a un Zamora que encontró justo después del descanso lo que se le había escapado antes. El 0-1 cambió el guion, porque el Talavera dio un paso al frente empujado por la necesidad y por su propia dinámica de las últimas semanas, mientras los rojiblancos trataban de defenderse sin renunciar del todo a sentenciar.
Y ocasiones para cerrar el partido hubo. Losada rozó el segundo en una acción sacada bajo palos, Carbonell no llegó por centímetros a empujar el 0-2 y Sancho también acarició la sentencia en el descuento. Esa falta de puntería mantuvo vivo al Talavera hasta el final, con varios centros laterales, córners y un remate al larguero que metieron el miedo en el cuerpo a un Zamora obligado a sufrir hasta el último saque de puerta.
Esta vez, sin embargo, el equipo zamorano sí supo proteger la ventaja. Fermín transmitió seguridad en los balones finales y el Talavera no pudo encontrar el empate, ni siquiera en una última acción con Belman incorporado al ataque. El pitido final confirmó un triunfo de mucho valor para un Zamora que necesitaba reaccionar tras el golpe de la pasada jornada y que lo hizo en un campo complicado, ante un rival que enlazaba seis partidos sin perder.
El 0-1 permite al conjunto rojiblanco volver a mirar hacia arriba con argumentos y, sobre todo, recuperar sensaciones en el momento decisivo del campeonato. No fue un partido brillante, pero sí uno de esos que pueden marcar una recta final: oficio, resistencia y tres puntos de oro para regresar a la zona de promoción.


