
Proteger la información personal en internet es más importante que nunca. Los estafadores, hackers y ciberdelincuentes perfeccionan constantemente sus métodos para aprovechar las vulnerabilidades de nuestros hábitos online. Si aún no lo has hecho, ahora es el momento de adoptar buenas prácticas que reduzcan notablemente las probabilidades de convertirte en un objetivo.
Sigue estos cinco consejos y tu vida digital será más difícil de vulnerar y estará mucho más segura frente a las amenazas más habituales.
Usa contraseñas seguras
Una contraseña débil es una de las formas más sencillas para que un ciberdelincuente acceda a tus cuentas. Por desgracia, muchos seguimos utilizando contraseñas básicas como nuestro nombre o nuestra fecha de nacimiento, que resultan muy fáciles de adivinar.
Además, solemos repetir la misma contraseña en varios servicios, lo cual es un error grave. Si consiguen entrar en una de tus cuentas, reutilizar contraseñas puede abrirles la puerta al resto. Herramientas como los gestores de contraseñas pueden ayudarte a crear y almacenar contraseñas seguras sin tener que recordarlas todas.
La regla general es: una combinación de letras, símbolos y números de al menos 12 caracteres, con mayúsculas y minúsculas.
Autenticación de dos factores
Incluso con una buena contraseña, tus cuentas pueden seguir estando en riesgo. Ahí es donde entra en juego la autenticación en dos pasos (2FA). Esta capa extra de seguridad requiere que verifiques tu identidad mediante un segundo método, como un SMS, un correo electrónico o una app de autenticación, después de introducir tu contraseña.
La incorporación de la autenticación en dos pasos aumenta considerablemente la seguridad. Muchos bancos, redes sociales y servicios de correo ya ofrecen la 2FA de manera estándar, lo que facilita mucho la protección personal.
Mantente alerta ante el phishing
El phishing continúa siendo una de las tácticas más comunes utilizadas por los ciberdelincuentes. Estos ataques suelen presentarse como correos o mensajes que parecen proceder de entidades de confianza, con el objetivo de que hagas clic en enlaces engañosos o compartas datos sensibles.
Ten especial cuidado con los mensajes que intenten meterte prisa o que amenacen con consecuencias si no actúas. En ordenadores, pasa el cursor por encima del enlace antes de pinchar para comprobar que lleva a una web auténtica. Si algo te genera dudas, ignóralo y evita riesgos.
Benefíciate de una VPN
Una red privada virtual (VPN) es una herramienta clave para quienes quieren proteger su privacidad online. Al cifrar tu conexión a internet, una VPN oculta tu actividad de navegación frente a hackers, operadores de telecomunicaciones e incluso autoridades. Es especialmente útil si usas redes Wi-Fi públicas, donde tus datos pueden ser interceptados fácilmente.
Una VPN también puede ayudarte a mantener tu privacidad al navegar por páginas web, ya que oculta tu dirección IP. De esta forma, resulta más difícil que las empresas rastreen tu actividad para luego bombardearte con publicidad no deseada.
Mantén tu software actualizado
Una de las formas más sencillas de proteger tus dispositivos frente a amenazas online es mantener el software al día. Si aplazas o ignoras las actualizaciones, te expones a ataques dirigidos a versiones antiguas y vulnerables.
Asegúrate de que tus dispositivos están configurados para actualizarse automáticamente o revisa manualmente si hay actualizaciones de vez en cuando. Esto es especialmente importante en el caso del antivirus, que debe estar siempre en su versión más reciente para detectar nuevas amenazas.


