
El técnico del Zamora CF analiza con dureza y emoción el momento crítico del equipo tras caer por 0-1 ante Unionistas y defiende el compromiso de su plantilla y el calor de la afición zamorana
El Zamora CF encadenó una nueva derrota a domicilio tras caer por 1-0 frente a Unionistas en Salamanca, un resultado que deja al equipo en una situación muy delicada y con tres derrotas consecutivas que pesan tanto en lo anímico como en lo clasificatorio.
Al término del encuentro, el entrenador del conjunto zamorano, Óscar Cano, compareció ante los medios de comunicación en una extensa, profunda y visceral rueda de prensa en la que analizó sin filtros el momento que atraviesa el vestuario. El técnico reconoció que el equipo está «caído» en lo anímico y en lo moral, un bloqueo que se traduce en falta de energía, pérdidas de confianza y errores recurrentes provocados por la precipitación y los nervios de querer cambiar la dinámica de forma inmediata.
Pese a ello, Cano quiso zanjar cualquier duda sobre la implicación de sus futbolistas, asegurando de forma rotunda que en el vestuario no hay ni un solo jugador que no esté destrozado por la situación, hasta el punto de relatar escenas de dolor y frustración entre los propios jugadores tras el pitido final.
Durante su comparecencia, el preparador del Zamora sacó la cara por sus hombres y quiso ensalzar el esfuerzo diario de una plantilla que entrena con total dedicación desde primera hora de la mañana, lamentando que muchas veces el peso de la responsabilidad recaiga de forma injusta sobre el rendimiento individual.
Asimismo, Cano quiso ir más allá del ámbito estrictamente deportivo para reflexionar sobre el entorno y el cariño recibido por la ciudad, protagonizando uno de los momentos más emotivos al cuestionar aquellos discursos que hablan de falta de progreso o de una tierra vaciada.
Con firmeza y visiblemente emocionado por el trato humano que percibe a diario en las calles, los comercios y el día a día de Zamora, exclamó que el club y su gente representan una «España llena de sentimiento», destacando que el valor humano y la calidad de vida que se respira en la ciudad superan cualquier expectativa y merecen un respeto absoluto más allá de lo que dicten los resultados sobre el césped.
Finalmente, al ser cuestionado sobre su futuro en el banquillo y la posibilidad de que su etapa llegue a su fin, Óscar Cano se mostró tranquilo y con la conciencia tranquila respecto al trabajo diario, remarcando que las decisiones sobre la continuidad pertenecen a la directiva y que él seguirá enfocado en preparar el siguiente compromiso.
El técnico insistió en que lo único verdaderamente importante es recuperar las sensaciones positivas, que el equipo logre materializar el trabajo en victorias y que la plantilla mantenga la unión necesaria para salir de la zona baja. Con una reflexión final sobre la dureza y la belleza del fútbol profesional, el entrenador cerró una rueda de prensa inolvidable pidiendo unidad y apoyo incondicional para unos jugadores y un club que se juegan la vida cada fin de semana.


