
La Cofradía de la Resurrección de Zamora toma el relevo tras las ediciones celebradas en Córdoba y Tarancón para acoger este encuentro nacional que reunirá a corporaciones de toda España
La Cofradía de la Resurrección de Zamora ha participado en el encuentro nacional celebrado en la localidad de Tarancón, una cita que se ha saldado con un destacado éxito de participación, calidad en su programa y excelente organización. El evento ha congregado a representantes de hermandades y cofradías de distintos puntos de España, consolidándose como un espacio de convivencia, reflexión y puesta en común de experiencias en torno a la fe, la vida cofrade y el significado de la Resurrección de Cristo en la sociedad actual.
Entre los momentos más destacados del congreso sobresalió la intervención del obispo de Palencia, monseñor Mikel Garciandía Goñi, quien ofreció una ponencia magistral sobre los retos a los que se enfrentan los nuevos cristianos en una sociedad cada vez más secularizada. La Cofradía zamorana, representada por su presidente Josué Crespo Rubio, ha valorado muy positivamente el desarrollo de las jornadas por su capacidad de convocatoria y por estrechar los vínculos entre las corporaciones participantes.
El anuncio más relevante para la representación zamorana ha sido la designación oficial de Zamora como sede del III Congreso Nacional de Hermandades y Cofradías de la Resurrección, cuya celebración está prevista para octubre de 2028. Tras las ediciones de Córdoba y Tarancón, la ciudad asumirá la responsabilidad de organizar este evento nacional, lo que supondrá un importante reconocimiento para su tradición cofrade y una ventana idónea para mostrar su patrimonio religioso e histórico.
La preparación de la cita de 2028 constituirá un importante reto para la Cofradía de la Resurrección de Zamora, que trabajará con ilusión, compromiso y vocación de servicio para ofrecer un encuentro a la altura de los precedentes. Asimismo, la celebración del congreso permitirá proyectar la imagen de la provincia a nivel nacional y poner en valor la riqueza de su tradición cultural y cofrade.







