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Zamora reivindica su patrimonio modernista con un ciclo cultural que abrirá al público la Casa Guerra tras 15 años cerrada

El programa “La arquitectura del renacer y su luz” incluirá mesas redondas, visitas guiadas, conciertos y actividades para poner en valor el modernismo y el patrimonio industrial de la ciudad

Zamora celebrará entre finales de mayo y principios de junio el ciclo cultural La arquitectura del renacer y su luz, una iniciativa centrada en divulgar el patrimonio modernista, industrial y urbanístico de la ciudad a través de charlas, mesas redondas, visitas guiadas, conciertos y proyecciones. Uno de los principales atractivos será la apertura excepcional de la Casa Guerra, cerrada desde hace más de 15 años, que acogerá un concierto especial el próximo 31 de mayo gracias a la colaboración de Unicaja.

El eje central de la programación llegará el 3 de junio en el Teatro Principal con una jornada de acceso libre organizada en torno a tres mesas redondas. Según explicó Nicolás Alonso, una de ellas abordará los factores que impulsaron la modernización de Zamora a comienzos del siglo XX, especialmente la llegada de la electricidad, el ferrocarril y el desarrollo industrial ligado a las harineras y a la energía hidroeléctrica. Otra mesa se centrará en la evolución arquitectónica y urbanística de la ciudad, mientras que una tercera analizará cómo convertir este patrimonio en un recurso turístico de mayor visibilidad.

El programa incluye además visitas guiadas a edificios emblemáticos y acciones para acercar el modernismo zamorano a vecinos y visitantes. Entre ellas destaca la posibilidad de acceder al interior de inmuebles habitualmente cerrados, como la Casa Matilla, así como la recuperación cultural de la Casa Guerra, considerada uno de los ejemplos destacados de la arquitectura modernista local.

La agenda cultural se completará con dos conciertos gratuitos. El primero tendrá lugar en la plaza Sagasta con una actuación de jazz acompañada de una iluminación especial del entorno, mientras que el segundo se celebrará en la Casa Guerra, en un evento de aforo limitado y entrada libre hasta completar capacidad. Los organizadores han defendido esta propuesta como una forma diferente de acercar a la ciudadanía un patrimonio “siempre presente, pero muchas veces poco conocido” en comparación con el románico zamorano.