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El Teatro Principal de Zamora convierte la memoria en el hilo conductor de su nueva temporada

La programación arranca el 25 de septiembre con la despedida de La Quimera de Plástico tras más de 40 años y apuesta por las compañías zamoranas y un ciclo dedicado a Federico García Lorca

El Teatro Principal de Zamora afronta su nueva temporada con la memoria como hilo conductor de una programación que combina el recuerdo de quienes han pasado por sus tablas con el propósito de seguir generando nuevas experiencias para los espectadores. El concejal responsable del Teatro Principal, David Gago, y su director, Cristian Santos, han presentado una temporada que arrancará el próximo 25 de septiembre con Hasta aquí hemos llegado, el espectáculo con el que La Quimera de Plástico se despedirá de los escenarios después de más de cuatro décadas de trayectoria.

Gago ha destacado el trabajo desarrollado por Santos desde su llegada a la dirección del teatro y la apuesta por nuevos proyectos, entre ellos la Escuela Municipal de Teatro, cuyos grupos infantiles, de adultos y adolescentes han completado sus plazas. Para el concejal, el teatro tiene una capacidad especial para permanecer en la memoria de quienes lo visitan.

«El teatro tiene algo extraño que está hecho para desaparecer. Se abre el telón, sucede algo, termina la función y acaba. No va a volver a ocurrir exactamente igual y, sin embargo, esa experiencia se puede quedar con nosotros muchos años», ha señalado.

Con esa idea se ha diseñado la campaña de esta temporada, que incluye una simbólica tienda de recuerdos con camisetas, tazas, botellas, postales e imanes. La iniciativa busca representar físicamente aquello que no puede tocarse: los recuerdos asociados al Teatro Principal y a las experiencias vividas entre sus paredes.

Además, el teatro pedirá a los zamoranos que compartan sus propios recuerdos. Podrán hacerlo a través de una plataforma digital y también mediante postales que se recogerán en el vestíbulo. «Cuando juntemos muchas de esas historias pequeñas va a aparecer algo mucho más grande, que es la memoria entera de una ciudad que va, que siente y que vive el teatro», ha explicado Gago.

Una temporada «vibrante»

Cristian Santos ha avanzado una programación que mantendrá buena parte de la estructura de temporadas anteriores, con las Jornadas Internacionales de Magia, el ciclo de humor y el Festival GEN, pero que pretende dar mayor protagonismo a las compañías zamoranas.

«Tenemos de todo, todas las artes escénicas van a estar muy bien representadas en esta temporada», ha asegurado el director, que ha defendido también la necesidad de «hacer territorio» y dar prioridad a los creadores locales.

La temporada se abrirá el 25 de septiembre con Hasta aquí hemos llegado, de La Quimera de Plástico, una compañía con más de 40 años de trayectoria que ha decidido poner fin a su actividad. El montaje incluye prácticamente íntegra Los cuernos de Don Friolera, de Valle-Inclán, obra que la compañía ya llevó a escena en 1994.

Al día siguiente llegará El entusiasmo, de Kamikaze, en una función que tendrá lugar en el Teatro Ramos Carrión al no poder albergarla el Principal.

Entre las propuestas destacadas figura también Campanas para Federico, prevista para el 25 de octubre, 110 años después de la presencia de Federico García Lorca en Zamora. El espectáculo combinará poesía, música, flamenco y teatro y tendrá además un desplazamiento hasta el edificio del Casino de Zamora, donde, según la crónica de aquel viaje, Lorca tocó el piano.

La propuesta se completará con Lorca. Sinfonía de Amor Oscuro, de Dulzaro, configurando un pequeño ciclo dedicado al poeta coincidiendo con el aniversario de su presencia en la ciudad.

Santos ha anunciado además un homenaje a Victoria Gullón, narradora nacida en Puebla de Sanabria y vinculada durante décadas al desarrollo de la narración oral y las bibliotecas.

La programación incluirá también danza, con la compañía vallisoletana Fresas con Nata y su espectáculo Los hijos de Eva, campañas escolares, el tradicional Tenorio y diferentes actividades vinculadas a la vida asociativa de la ciudad.

El director ha animado a los espectadores a participar en la iniciativa de recopilación de recuerdos porque, según ha defendido, «los recuerdos son material dramático» y podrían convertirse en el futuro en una nueva creación.