
A un año del devastador incendio en Puertas de Aliste, los cuatro municipios erigen monumentos de pizarra y bronce en reconocimiento a los vecinos que arriesgaron sus vidas para frenar el avance de las llamas
Hoy se cumple exactamente un año del trágico incendio iniciado en las inmediaciones del cementerio de Puertas de Aliste, un siniestro que dejó cuatro heridos de extrema gravedad en Abejera y revivió la angustia de los devastadores incendios de la Sierra de la Culebra de 2022, donde ardieron más de 60.000 hectáreas. Ante la magnitud de la catástrofe, la valentía de un reducido grupo de vecinos fue el factor decisivo para evitar que el fuego destruyese por completo los núcleos urbanos.
En un emotivo acto de gratitud y recuerdo, el Ayuntamiento de Riofrío de Aliste, en representación de las cuatro localidades afectadas (Abejera, Cabañas, Sarracín y Riofrío), ha promovido la erigación de cuatro monumentos conmemorativos dedicados a todas las personas que libraron una batalla directa contra las llamas para defender sus hogares y su entorno.
Los monumentos erigidos en cada una de las localidades están formados por gigantescas bloques de pizarra, de entre 1.200 y 2.000 kilogramos de peso facilitados por la empresa Cupa, sobre los que se ha adosado una llamarada de bronce hecha a mano. En el centro de la plancha de pizarra se ha grabado una dedicatoria que deja constancia del reconocimiento de cada pueblo a todos los vecinos y vecinas que con su esfuerzo ayudaron a sofocar los trágicos incendios de 2022 y 2025.
La elaboración de estas piezas artísticas ha sido un trabajo plenamente artesanal dirigido por el experto Emilio Gallego, junto a Francisco Blanco, José Manuel Blanco y Celestino Blanco, siendo necesario construir un crisol especial y cajas de moldeo con mortero refractario para fundir el bronce y cobre empleados.
Emilio Gallego reflexiona que al levantar estos monolitos le vienen a la cabeza dos ideas fundamentales: por una parte, reconocer que existió una tragedia que afortunadamente pudo salvar al pueblo y a sus habitantes, y por otra, recordar la necesidad de ser conscientes de la vulnerabilidad frente al fuego y la importancia de apagarlo antes de que llegue a las propiedades.
Por su parte, el alcalde de Abejera, Ángel Andrés Ferreras, quien vivió intensamente el avance del fuego de Puertas bajo rachas de viento de 100 km/h y temió por la destrucción de su localidad, señala con profunda emoción que las personas que se enfrentaron al fuego dieron todo lo que tenían, arriesgaron su vida rodeados por las llamas y salieron de milagro, por lo que este homenaje rendido un año después constituye un deber indispensable de los pueblos hacia su abnegado comportamiento.
Este programa conmemorativo ha sido financiado íntegramente por la Fundación Cupa Group, compañía que desarrolla su actividad minera en la comarca desde hace años, e incluye además la creación de otras tres esculturas destinadas a poner en valor la identidad local: la figura de El Cencerrón para Abejera, el Gaitero en Riofrío de Aliste y la Mujer Arando en Sarracín







