
La Guardia Civil intervino en las fiestas de Fuentesaúco y en un incendio en Pías, mientras que la Policía Nacional detuvo a un presunto agresor en Zamora
El subdelegado del Gobierno en Zamora, Ángel Blanco, ha destacado la normalidad y tranquilidad general en la provincia tras la reunión semanal de coordinación entre la Guardia Civil y la Policía Nacional.
Blanco ha señalado como uno de los principales puntos de atención las fiestas de Fuentesaúco, que contaron con una importante presencia de la Guardia Civil y una elevada asistencia de público, superando las 20.000 personas. Según la información trasladada por el instituto armado, no se registraron incidentes de gravedad, aunque sí algunas disputas entre particulares.
El subdelegado explicó que lo más llamativo fueron los estacionamientos indebidos en los arcenes de la carretera, que llegaron a dificultar el paso de peatones y pudieron generar situaciones de peligro. La Guardia Civil trató de localizar a los propietarios para que retiraran los vehículos y, en los casos en los que no fue posible, se impusieron las correspondientes sanciones.
Blanco también informó de un incendio registrado en Pías, en cuya extinción participaron agentes de la Guardia Civil y medios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En concreto, intervinieron un avión Alfa con base en Rosinos, una BRIF-A de Laza, en Ourense, integrada por trece brigadistas, y dos helicópteros.
En lo que respecta a Zamora capital, el subdelegado ha destacado una situación de “tranquilidad absoluta”, salvo un caso extremo de violencia de género. La rápida actuación de la Policía Nacional permitió detener al presunto agresor y rebajar la calificación del riesgo.







