
El concejal Pablo Novo tacha de preocupante el recorte de los fondos autonómicos, una situación que lastra la inserción laboral y frena la ejecución ágil de mejoras en las infraestructuras de la ciudad
El equipo de gobierno de Zamora ha mostrado públicamente su malestar con la Junta de Castilla y León debido al drástico descenso en la dotación económica destinada a los programas de inserción laboral en el ámbito municipal. El concejal del área de Obras y Participación Ciudadana, Pablo Novo, ha criticado con dureza esta merma financiera tras recordar que, en ejercicios anteriores, estas iniciativas autonómicas permitían al Consistorio incorporar temporalmente a cerca de un centenar de desempleados. Dichas contrataciones, que se prolongaban entre los seis meses y el año completo, cumplían una doble función social: aliviar las cifras de paro locales y desatascar pequeñas intervenciones urbanas sin los farragosos trámites que exige la contratación pública habitual.
La realidad actual de estos programas arroja un panorama muy distinto para las arcas y la gestión local. A pesar de que el Ayuntamiento de Zamora solicita sistemáticamente el volumen máximo de plazas que permite la normativa, las líneas de financiación vigentes del Planiel 2026 apenas darán cobertura a diez puestos de trabajo en la concejalía de Obras. Esta decena de trabajadores se dividirá en perfiles muy específicos: dos oficiales de la construcción, dos operarios destinados al camposanto, dos auxiliares para el servicio de bibliotecas, un graduado en Derecho, un aparejador, un electricista y un puesto de conserjería.
Ante este severo retroceso, Novo ha realizado un requerimiento formal al Ejecutivo regional para que devuelva el músculo financiero a estas políticas activas de empleo. El edil ha insistido en que estas plantillas temporales resultan determinantes para el mantenimiento diario de la ciudad, facilitando arreglos ágiles en colegios e instalaciones municipales, además de constituir una herramienta social de primer orden para colectivos vulnerables del mercado de trabajo.
Finalmente, el concejal ha querido desvincular esta protesta del marco de relaciones técnicas ordinarias con la Junta, aclarando que el Consistorio mantiene una correcta interlocución para repartir las tareas de mantenimiento escolar —donde la administración autonómica asume las reformas estructurales y el municipio los pequeños parches—. Sin embargo, Novo ha subrayado que este entendimiento institucional no impide denunciar políticamente un problema que no solo afecta a los desempleados zamoranos, sino que debilita de forma generalizada la capacidad de actuación de todos los ayuntamientos del territorio castellano y leonés, por lo que ha pedido cordura a la Junta para revertir la situación.







