
Los rojiblancos compiten hasta el descanso, pero encajan dos goles en doce minutos y se marchan de vacío del Romano
El Zamora CF regresó de vacío de su visita al Estadio Romano tras caer por 2-0 ante el Mérida AD en un partido que se decidió en la segunda mitad, cuando dos acciones puntuales y varios errores propios castigaron en exceso a un equipo que había resistido con orden durante el primer tiempo. Los goles de Lancho, en el minuto 63, y Sofiane, en el 75, tumbaron a los rojiblancos, que además perderán a Carlos Ramos para la próxima jornada por acumulación de amonestaciones.
El choque arrancó con ritmo alto y alternancia de llegadas. Fermín tuvo que intervenir pronto para evitar el gol local tras un córner envenenado y un intento olímpico, mientras que el Zamora respondió con acciones a balón parado, incluido un cabezazo de Luismi Luengo por encima del larguero. El Mérida se mostró algo más cómodo con balón, acumulando centros laterales y segundas jugadas, pero sin dominio aplastante. Los rojiblancos también avisaron, especialmente con un disparo de Abde que rozó la escuadra. Incluso el conjunto extremeño llegó a marcar, aunque el tanto fue anulado por el VAR al haber salido previamente el balón por línea de fondo. Con pocas ocasiones claras y mucha igualdad, el descanso llegó con 0-0.
Tras el paso por vestuarios, el Mérida dio un paso adelante. Los locales apretaron con más presencia en campo contrario y obligaron a Fermín a intervenir en varias acciones, mientras el Zamora trataba de estirarse con centros de Merchán y transiciones rápidas. Kike Márquez estuvo cerca de rematar un envío peligroso al segundo palo y Losada casi se planta solo ante el portero, pero el equipo no logró concretar sus mejores aproximaciones.
El partido se rompió en el tramo central de la segunda parte. En el minuto 63, un saque de banda acabó en un centro al área que, tras una peinada y un segundo envío, encontró a Lancho para empujar el 1-0 en una acción mal defendida. El golpe dejó tocado al Zamora, que empezó a mostrarse impreciso. Doce minutos después llegó el segundo mazazo: un error en la salida de balón permitió a Sofiane plantarse solo ante Fermín y definir por bajo para el 2-0.
Con el marcador en contra, Óscar Cano movió el banquillo en busca de reacción, pero el equipo se mostró errático y con pocas ideas. La ocasión más clara llegó ya en el tramo final, con un remate de Mario García al palo y un posterior rechace que no encontró portería. Fue el último intento de un Zamora que no consiguió meterse de nuevo en el partido.
La derrota corta la buena dinámica reciente y deja a los rojiblancos con la sensación de haber competido durante una hora para acabar penalizados por sus propios fallos. El equipo zamorano deberá levantarse rápido y corregir errores de cara al próximo compromiso liguero.


