
En doblete de Kike Márquez sostiene a un Zamora sometido durante gran parte del encuentro y que terminó defendiendo el empate con diez jugadores
El Zamora CF logró salvar un punto de enorme valor ante el Real Madrid Castilla en un partido marcado por la resistencia rojiblanca y por un tramo final de auténtico sufrimiento en el Ruta de la Plata. El conjunto de Óscar Cano se adelantó muy pronto, pero fue cediendo terreno ante el empuje del filial madridista, que acumuló ocasiones hasta igualar y darle la vuelta al marcador. Solo un penalti transformado por Kike Márquez en los minutos finales permitió al Zamora evitar la derrota y sumar un empate que sabe más a alivio que a punto.
El encuentro no pudo comenzar mejor para los locales. A los cuatro minutos, una falta lateral botada por Carlos Ramos encontró el toque sutil de Kike Márquez, que desvió el balón a la escuadra para establecer el 1-0. Sin embargo, el gol tuvo un efecto inesperado: el Zamora se replegó de forma muy temprana y el Castilla tomó el control absoluto del juego. Fermín sostuvo al equipo con varias intervenciones de mérito, mientras los visitantes acumulaban córners y aproximaciones cada vez más peligrosas. En la reanudación, Yáñez aprovechó un rechace tras otra parada de Fermín para firmar el 1-1 y confirmar la dinámica dominante de los blancos.
El Castilla siguió creciendo y encontró premio en un córner mal defendido que Cestero convirtió en el 1-2, castigando a un Zamora que apenas podía salir de su campo. La expulsión de Loren Burón a algo más de diez minutos del final agravó todavía más la situación, dejando al equipo con uno menos en pleno asedio visitante. Pero en uno de los pocos ataques rojiblancos, una mano en el área revisada por el VAR terminó en penalti. Kike Márquez lo transformó con serenidad, devolviendo el empate y encendiendo a una grada que necesitaba un respiro.
El tramo final fue un ejercicio defensivo al límite. El Castilla encadenó córners, centros y remates en un descuento interminable, mientras el Zamora resistía como podía, con Eslava y Codina multiplicándose en área propia y Fermín ganando segundos en cada saqu. El pitido final fue recibido casi como una victoria para un Zamora que supo sufrir en un partido en el que estuvo más cerca de la derrota que de cualquier otro resultado. Aun así, el punto permite seguir sumando en una tarde en la que lo mejor, sin duda, fue el punto.


