
El técnico rojiblanco valora el regreso de Carbonell, la posible vuelta de Loren y la competencia en una delantera “en buen estado de forma” de cara a la visita a Tajonar
El entrenador del Zamora CF, Óscar Cano, afronta la salida a Tajonar con un mensaje doble: prudencia ante las virtudes de Osasuna Promesas, “un rival muy distinto al Talavera, vertical, rápido y con mucha determinación para atacar el espacio”, y confianza en el rendimiento del equipo tras “una semana buena” alimentada por la victoria del pasado fin de semana. El técnico destacó que el triunfo reforzó al grupo porque “ellos se ven capaces de hacer las cosas que saben hacer”, y confía en que ese impulso permita competir “siendo nosotros mismos, pero matizando detalles según el rival”.
Cano subrayó la dificultad del filial rojillo, al que definió como “un equipo que hace muy complicado puntuar en su campo” y cuyo juego obliga a ajustar mecanismos: “No es lo mismo detener el juego directo del Talavera que enfrentar a un equipo que te ataca constantemente la última línea”. Por ello, el foco de la semana ha estado en contener esas transiciones y en reforzar el crecimiento propio: “Tenemos que hacer lo que sabemos hacer de la mejor manera, porque eso nos dará ser competitivos”.
En el plano deportivo, el técnico valoró el regreso de Carbonell tras sanción, lo que reabre la competencia en la delantera junto a Farrell y Javi Eslava, “los tres en un buen estado de forma”. También apuntó la posible vuelta de Loren Burón, aunque aún sin ritmo de competición: “Su físico le permite recuperar antes, pero todavía no está al nivel del resto”. Cano celebró, además, que el equipo llegue prácticamente sin lesionados: “Ojalá sigamos así, porque las exigencias aumentarán a medida que crezca el equipo”.
El Zamora visitará Tajonar con la intención de confirmar sensaciones y dar continuidad a la línea ascendente. Para Cano, la clave es clara: “Ser competitivos y encontrar dónde están las ventajas durante el juego”.


