
La misión comercial inversa ha propiciado más de 400 reuniones entre productores e importadores y busca abrir nuevos mercados para un sector que ha incrementado sus exportaciones un 53% en cinco años
Fromago afronta su segunda jornada con el foco puesto no solo en la afluencia de público y en el impacto económico que la feria está generando en Zamora, sino también en la actividad empresarial y comercial vinculada al sector quesero. El presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, destacó esta mañana la buena acogida que está teniendo la tercera edición del certamen y aseguró que la jornada inaugural dejó una imagen de una ciudad «auténtica locura», con visitantes satisfechos y una importante actividad en las calles. Faúndez señaló que todavía es pronto para conocer las cifras definitivas de visitantes, aunque puso como ejemplo las dificultades para encontrar alojamiento en distintos puntos de la provincia, una circunstancia que, a su juicio, evidencia el impacto que está teniendo la feria.
El presidente de la Diputación incidió en que Fromago se ha consolidado como una feria de calle, un escaparate para los productores y un espacio en el que los visitantes pueden comprar, probar quesos y participar en diferentes actividades, pero remarcó que detrás de esta dimensión pública existe un sector económico de gran importancia para la provincia. Faúndez destacó el peso de la industria quesera asentada en Zamora y la relación directa que mantiene con la agricultura y la ganadería, al recordar que numerosas familias dependen de la producción de leche que constituye la materia prima imprescindible para la elaboración del queso.
Precisamente para reforzar esa vertiente empresarial, la Diputación ha impulsado junto a la Cámara de Comercio y la Junta de Castilla y León una nueva misión comercial inversa. Faúndez explicó que esta dimensión comercial ya se reforzó en la segunda edición de Fromago y que en esta tercera edición se ha alcanzado una cifra especialmente relevante de participantes. El objetivo, resumió, es facilitar el contacto directo entre quienes producen y quienes compran, generando oportunidades de negocio que permitan ampliar los mercados para las empresas zamoranas y para los expositores de la feria.

El viceconsejero de Economía de la Junta de Castilla y León, Carlos Martín, destacó precisamente el papel de Fromago como plataforma para la internacionalización del sector. Explicó que para el área de Economía de la Junta era importante que una feria de estas características incorporase un eje específico destinado a favorecer la salida al exterior de los productos y que el queso, junto con todo lo relacionado con la cadena de valor láctea, tiene un importante peso económico y social en Castilla y León. Según los datos aportados por Martín, alrededor de 4.000 trabajadores vinculados a la industria, los productores y la cadena de valor dependen de este sector en la Comunidad.
En este contexto, la misión comercial inversa ha permitido traer a Zamora a 44 importadores procedentes de 25 países de todos los continentes, con el objetivo de ponerlos en contacto directo con fabricantes que pueden convertirse en exportadores. Martín explicó que la iniciativa cobra especial importancia en un momento en el que los costes de producción están aumentando y los márgenes de productores, ganaderos y fabricantes se están viendo reducidos. La búsqueda de nuevos mercados exteriores se plantea así como una de las vías para mejorar la comercialización del producto y mantener la actividad y el empleo asociado al sector.
Los datos de exportación aportados por el viceconsejero reflejan además el crecimiento experimentado por el queso de Castilla y León en los mercados internacionales. Según explicó, las exportaciones de este producto han aumentado un 53% en los últimos cinco años, mientras que Castilla y León representa actualmente aproximadamente un tercio de las exportaciones españolas de queso. Martín destacó asimismo que la Comunidad ha superado en exportaciones de este producto a Castilla-La Mancha y que Zamora tiene un papel especialmente destacado dentro de esta actividad.
El crecimiento, sin embargo, se enfrenta a un escenario internacional más complejo. Martín señaló que durante los primeros seis meses del año las exportaciones de queso de Castilla y León continuaron aumentando un 3,5% respecto al mismo periodo del año anterior, aunque advirtió de una ralentización de las exportaciones en el contexto de la evolución de la economía internacional. El queso constituye, además, el tercer producto agroalimentario de Castilla y León que más crece y exporta, según los datos aportados durante la comparecencia.
Por este motivo, la Junta considera necesario mantener el esfuerzo de promoción internacional y la presencia en ferias y mercados exteriores. Martín citó la participación en otros certámenes internacionales, como los celebrados en París o Milán, y defendió que el incremento de la demanda internacional puede contribuir a mejorar los precios y los márgenes de un producto cuya cadena de valor comienza en las explotaciones ganaderas y continúa con los productores y la industria. El objetivo último, señaló, es que la actividad exportadora contribuya a mantener la rentabilidad de las empresas y el empleo, especialmente en el medio rural.
La dimensión de la misión comercial convierte esta edición de Fromago en una de las principales iniciativas de este tipo impulsadas por la Junta en los últimos años. Carlos Martín destacó que se trata de la misión inversa de mayor calado en la que se ha implicado la Administración autonómica, con importadores procedentes de 25 países y de todos los continentes. La intención es que los contactos mantenidos durante estos días se traduzcan posteriormente en operaciones comerciales y nuevos acuerdos para las empresas participantes.
Desde la Cámara de Comercio de Zamora, su secretario, Javier Rincón, puso en valor la colaboración institucional que ha permitido organizar la misión y recordó que la entidad lleva más de 30 años desarrollando misiones comerciales inversas. Rincón subrayó que esta edición constituye una de las iniciativas más importantes realizadas hasta la fecha y defendió la necesidad de que las grandes ferias internacionales combinen la dimensión de exhibición y promoción con una auténtica vertiente de negocio.
En este sentido, el secretario de la Cámara explicó que el tamaño de muchas de las empresas de la provincia dificulta que puedan acceder directamente a los responsables de compras de grandes compañías internacionales. La presencia en Zamora de importadores y compradores de distintos mercados permite, por tanto, poner a las empresas locales en contacto directo con potenciales clientes y ofrecerles una vía para diversificar sus mercados. Rincón apuntó que esta oportunidad puede resultar especialmente relevante para aquellas empresas que encuentran mayores dificultades para introducir sus productos en el mercado nacional debido al elevado nivel de competencia.
La primera jornada de contactos dejó, según Rincón, un balance positivo tanto entre los productores como entre los importadores. En total se celebraron más de 400 reuniones, organizadas previamente mediante un sistema de emparejamiento entre las demandas de los compradores y la oferta de las empresas participantes. Los primeros contactos han permitido comprobar el interés existente por la variedad de productos relacionados con el queso, desde quesos de oveja y de cabra hasta otras elaboraciones con características diferentes.
A partir de ahora, uno de los principales retos será transformar esos contactos iniciales en operaciones comerciales estables. Rincón señaló que los importadores deberán valorar cuestiones como los márgenes, los precios y, especialmente, la capacidad de las empresas para garantizar un abastecimiento regular en los mercados de destino. Una cuestión que puede resultar más compleja para algunas pequeñas empresas debido a sus dimensiones y a su capacidad de producción.
La Cámara de Comercio realizará además un seguimiento posterior de los contactos establecidos durante la misión. Según explicó Rincón, esta evaluación se llevará a cabo en los próximos meses, en colaboración con el ICECYL, tanto desde la perspectiva de los importadores como de los expositores participantes. El propósito será cuantificar los acuerdos alcanzados y comprobar el retorno obtenido por las empresas, de manera que la inversión realizada en este tipo de iniciativas se traduzca en resultados concretos para el tejido empresarial.
De esta manera, Fromago suma a su condición de gran escaparate público del queso una dimensión empresarial destinada a favorecer la internacionalización de un sector especialmente vinculado a Zamora. La feria busca así que el impacto generado durante estos días no se limite a la actividad de los visitantes y al consumo asociado al certamen, sino que pueda prolongarse posteriormente mediante nuevos contactos, operaciones comerciales y presencia de los productos zamoranos en mercados internacionales.

