
Pequeñas y medianas empresas valoran muy positivamente los encuentros con importadores y distribuidores para ampliar las ventas hacia Europa, América Latina y Asia
La feria del queso se ha consolidado no solo como un gran escaparate cara al público, sino también como un punto neurálgico para el negocio internacional del sector lácteo. En el marco de las misiones comerciales inversas organizadas con el apoyo de la Cámara de Comercio y el Icecyl, 65 productores llegados de distintos puntos de España han intensificado sus contactos con compradores extranjeros con el objetivo claro de ampliar sus fronteras comerciales.
Entre los participantes se encuentra Emilio Carreras, representante de Quesos Chillón, una firma artesana y familiar de cuatro generaciones asentada en la localidad zamorana de Toro. Para empresas de su escala, estas iniciativas resultan fundamentales. Según explica, las propuestas comerciales “nos vienen muy bien a todas las empresas, como nosotros, que somos una empresa familiar de cuatro generaciones, no excesivamente grande, y todo lo que sea poder acordar con distintas empresas, sobre todo extranjeras, que podamos acabar en un acuerdo comercial nos viene muy bien a todos”. Aunque la marca ya exporta —un canal que representa un porcentaje menor frente a la venta nacional—, el objetivo actual es intensificar esa salida al exterior. Ante los destinos preferentes, Emilio señala que, por proximidad y accesibilidad, Europa encabeza la lista, sin descuidar Latinoamérica, donde el idioma facilita enormemente el acercamiento comercial.
Por su parte, Alejandra Sánchez, productora del prestigioso Queso azul Laperal, de Asturias, muestra un entusiasmo absoluto tanto por la organización como por el impacto de la feria. “Estoy francamente impresionada con la feria, en general, no solamente las reuniones aquí del Business Center, que están muy bien organizadas, sino también la feria en general y Zamora, la frecuencia de público, lo bien que se están recibiendo los productos”, destaca. Desde su perspectiva, aunque la comercialización internacional exige paciencia, las perspectivas son inmejorables: “Esto es algo a largo plazo, que ahora hay que seguir con las conversaciones, con los envíos, pero creo que hay unas buenas perspectivas”. Con una trayectoria exportadora ya consolidada en varios países, Laperal tiene la mirada puesta en horizontes más lejanos, buscando la entrada en países asiáticos y la diversificación de socios comerciales dentro de los mercados donde ya operan, aprovechando el atractivo de su categoría como producto gourmet.
Con estos encuentros profesionales, Fromago refuerza su papel no solo como feria de gran afluencia popular, sino como un motor clave para la internacionalización del sector quesero artesanal y de calidad.

