El técnico del Zamora CF se muestra autocrítico tras la derrota en Andorra, y asegura que analizar desde casa o el bar es más fácil que desde el banquillo
Juan Sabas no esquivó la autocrítica en la rueda de prensa previa al partido del Zamora CF contra el Barakaldo. El técnico rojiblanco arrancó con un mensaje directo a los «eruditos» –así ha calificado a los que le han señalado como principal culpable de la derrota en Andorra- aunque reconoció que el viaje de vuelta sirvió para hacer instrospección: «No hace falta que me echen la culpa, me la echo yo mismo. Desde que acabó el partido hasta la una de la mañana que llegué a casa tuve diez o once horas para automachacarme».
El entrenador reconoció su error al no sustituir a Edu Campabadal tras ver la tarjeta amarilla, pero cuestionó el simplismo de ciertos análisis: «A los que entienden tanto de fútbol, les pregunto: si nos sacan seis o siete tarjetas, ¿tenemos que hacer seis o siete cambios?». Sabas insistió en que las decisiones en el banquillo no son tan fáciles como pueden parecer desde casa o desde un bar, y recalcó que asume sus fallos con naturalidad: «Yo me meto caña a mí mismo y asumo mis errores, como los jugadores deben asumir los suyos».
Sobre el impacto anímico de la derrota, Sabas confesó que esta semana ha sentido menos saludos por la calle, aunque aseguró que no le afecta en absoluto: «Voy a cumplir 58 años y nací en un vestuario. No me pilla de sorpresa nada. Pero claro, a todos nos gusta más el cariño que los palos».
El técnico rojiblanco dejó claro que el objetivo primordial sigue siendo la permanencia, pese a que algunos hablen de playoff: «Nosotros nos hemos marcado como meta salvar la categoría cuanto antes. Luego, si otros se plantean otras cosas, ya es diferente». Sabas reconoció que el equipo ha competido bien en defensa, siendo el segundo menos goleado del grupo, pero lamentó la falta de pegada en ataque: «Para estar en playoff hay que ser ganadores en ambas áreas, y nos ha costado. Hemos estado 22 partidos sin un 9 puro, con Pito y Roni lesionados».
Sobre el rival del domingo, el Barakaldo, el entrenador no escatimó en elogios: «Es el equipo que mejor compite de la categoría. Todos creen en su entrenador, tienen un estilo claro y van a muerte. Son intensos, agresivos y con pegada arriba».
Con la baja confirmada de Edu Campabadal, además de las ausencias de larga duración de Juanan y Julen, Sabas encara el partido con la convicción de que una victoria acercaría el objetivo de la permanencia: «Si hacemos tres verdecitos seguidos, pum pum pum, habríamos salvado la categoría. Pero como no los tenemos, culito cerradito y a remar todos juntos».
El Zamora CF afronta uno de los duelos más exigentes de la temporada con la necesidad de sumar. Sabas lo tiene claro: trabajo, intensidad y un equipo unido para encarar un mes de marzo crucial.


