
Ángel Blanco y empleados públicos leen un manifiesto que califica estas prácticas como una «esclavitud moderna» y reclama reforzar la protección de las víctimas
La Subdelegación del Gobierno en Zamora se ha sumado este martes a la denuncia de la explotación sexual y la trata de mujeres, niñas y niños. El subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco, acompañado por un grupo de empleados públicos de la institución, ha participado en la lectura del manifiesto aprobado por el Gobierno de España para expresar su solidaridad con las víctimas y mostrar su rechazo a estas vulneraciones de los derechos humanos.
El texto define la explotación sexual y la trata como una forma de «esclavitud moderna» que convierte a las personas en mercancía y que afecta especialmente a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
Durante el acto se han puesto sobre la mesa datos de Naciones Unidas que señalan que el 61% de las más de 200.000 víctimas detectadas a nivel mundial son mujeres y niñas. En España, los datos del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado correspondientes a 2025 elevan hasta el 98,5% el porcentaje de mujeres y niñas entre las víctimas de trata con fines de explotación sexual.
El manifiesto incide por ello en la necesidad de continuar reforzando los mecanismos de detección precoz y de protección integral de las víctimas, prestando especial atención a aquellas situaciones en las que confluyen diferentes factores de vulnerabilidad, como el racismo, la migración forzada o la discapacidad.
La declaración reivindica además los avances realizados en España en la protección frente a las violencias sexuales y presta una atención específica a la situación de Ceuta, donde advierte de las condiciones de «extrema precariedad y desprotección» en las que se encuentran mujeres y niñas que llegan a la ciudad.







