
La caída de un rayo provocó un incendio de gran magnitud en Cerecinos de Campos, mientras que en Manganeses de la Polvorosa un árbol derribado por la tormenta originó un fuego en una vivienda que fue sofocado por los vecinos
Las tormentas registradas durante la tarde de este martes han obligado a movilizar a los bomberos del Consorcio Provincial de Prevención y Extinción de Incendios, Salvamentos y Protección Civil de la Diputación de Zamora para hacer frente a varias incidencias ocasionadas por las inclemencias meteorológicas en distintos puntos de la provincia.

La intervención más destacada se produjo en Cerecinos de Campos, donde la caída de un rayo sobre una finca de cereal originó un incendio que se propagó con gran rapidez debido a las condiciones del terreno. Las llamas afectaron a una meda de paja y a dos naves agrícolas, además de poner en serio peligro una tercera instalación.
El propietario de esta última nave logró sacar la maquinaria que se encontraba en el interior antes de que el fuego alcanzara el edificio, evitando importantes pérdidas materiales. La rápida actuación de los equipos de extinción permitió además frenar el avance del incendio hacia una explotación de ganado bovino, impidiendo que las llamas alcanzaran las instalaciones y evitando daños de mayor gravedad.

En las labores de extinción participan dos autobombas del Parque de Bomberos de Benavente, una dotación del Parque Zamora Centro del Consorcio Provincial y dos autobombas de la Mancomunidad Tierra de Campos, que continúan trabajando para asegurar la completa extinción del incendio.
Por otra parte, en Manganeses de la Polvorosa, la tormenta provocó la caída de un árbol junto a una línea eléctrica, lo que afectó al cuadro eléctrico de una vivienda y desencadenó un incendio. Antes de la llegada de los bomberos del Parque de Benavente, los propios vecinos consiguieron extinguir las llamas con un extintor, evitando que el fuego se propagara al resto del inmueble y causara daños de mayor consideración.







