
El Gobierno autonómico activa restricciones extraordinarias desde el sábado hasta el martes debido a una masa de aire cálido que dejará termómetros cercanos a los 40 grados y fuertes rachas de viento
Las autoridades autonómicas han activado un protocolo de emergencia preventiva ante las adversas predicciones climáticas que amenazan a todo el territorio regional durante las próximas jornadas. La orden, firmada por la dirección del área de extinción, establece un periodo de vigilancia especial que arrancará en la medianoche del sábado 20 de junio y se extenderá, en principio, hasta el cierre del próximo martes.
Los informes de la Agencia Estatal de Meteorología advierten de una situación sumamente compleja: termómetros que se moverán entre los 35 y los 40 grados, vientos de componente sur con ráfagas que rozarán los 55 kilómetros por hora, escasa humedad ambiental y la posibilidad de fenómenos tormentosos con descargas eléctricas. Este escenario eleva de forma drástica tanto las posibilidades de que se origine un foco como la velocidad con la que se expandirían las llamas, un peligro que ya se hizo patente el pasado miércoles con un fuego registrado en el municipio de Fermoselle.
Con el objetivo de blindar el entorno natural, el Plan Infocal ha implantado una batería de prohibiciones estrictas para evitar descuidos humanos:
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Fuego en la naturaleza: Queda terminantemente prohibido realizar cualquier tipo de hoguera en áreas forestales o descampados, una restricción que afecta igualmente a los recintos recreativos o zonas de acampada del mapa autonómico, sin importar que cuenten con instalaciones específicas para ello.
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Barbacoas e instalaciones: No se permitirá cocinar en espacios abiertos, anulándose temporalmente incluso los permisos que ya estuvieran concedidos para su uso.
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Fuegos artificiales: Se suspende la distribución de material de pirotecnia y se cancelan los permisos para lanzar cohetes o cualquier artefacto volador que dependa del fuego.
Restricciones al uso de herramientas pesadas
Los trabajos en el campo también se verán fuertemente condicionados. No se podrá emplear ningún tipo de maquinaria capaz de generar chispas, deflagraciones o descargas eléctricas —tales como radiales, soldadores o sopletes— tanto en el interior de los bosques como en un perímetro de seguridad de 400 metros a su alrededor.
La normativa solo contempla excepciones para aquellas tareas de urgencia que resulten vitales para el interés general, como el arreglo inmediato de redes de electricidad, gas o telefonía. No obstante, estas intervenciones de emergencia deberán ser notificadas previamente a los departamentos de Medio Ambiente para que se ejecuten bajo una estricta supervisión.


