
La Guardia Civil atribuye el fraude a ocho hombres y tres mujeres residentes en Barcelona, que habrían suplantado a una entidad bancaria para obtener datos y códigos de acceso
La Guardia Civil de Zamora investiga a once personas, ocho hombres y tres mujeres de entre 19 y 32 años, como presuntos autores de un delito de estafa que habría causado un perjuicio de 44.000 euros a una entidad de la provincia de Zamora. Los investigados, todos residentes en la provincia de Barcelona, habrían cometido los hechos a mediados de 2025 mediante técnicas de ingeniería social conocidas como ‘smishing’.
La investigación ha sido desarrollada por el Equipo @ de la Comandancia de Zamora en el marco de la Operación 25-99 YAGLING, después de que la entidad afectada presentara una denuncia ante la Guardia Civil. Los agentes centraron sus pesquisas en el análisis de las cuentas bancarias a las que fue transferido el dinero, así como en la documentación aportada y otra información obtenida durante la investigación.
Tras solicitar las correspondientes intervenciones judiciales, los investigadores consiguieron recuperar una cantidad importante del dinero estafado. Las pesquisas llevaron a los agentes hasta la provincia de Barcelona, donde localizaron a los presuntos autores y procedieron a su investigación.
Entre los investigados se encuentra un joven de 19 años, natural de Ecuador y residente en Barcelona, al que la Guardia Civil señala como principal autor de los hechos. El resto son siete hombres de entre 19 y 25 años y tres mujeres de entre 19 y 32 años, de nacionalidades española, hondureña, ecuatoriana y peruana. Según la información facilitada por la Guardia Civil, ninguno de los once cuenta con antecedentes policiales.
Las diligencias y los investigados fueron puestos a disposición del Tribunal de Instancia, Sección Civil y de Instancia-Plaza número 6 de Zamora.
Así funciona el ‘smishing’
El ‘smishing’ combina los términos ingleses SMS y ‘phishing’ y consiste en utilizar mensajes de texto para engañar a las víctimas y conseguir información confidencial. En este tipo de fraude, los delincuentes suelen hacerse pasar por una entidad bancaria y alertan mediante un SMS de una supuesta transferencia o de un acceso no autorizado a la banca electrónica.
Posteriormente, pueden contactar telefónicamente con la víctima para reforzar el engaño y, mediante técnicas de ingeniería social, conseguir que facilite datos personales, credenciales bancarias o códigos de seguridad recibidos por SMS.
Una vez obtenida esta información, los estafadores pueden realizar transferencias inmediatas, retirar efectivo en cajeros, efectuar operaciones mediante Bizum, realizar compras por internet o invertir el dinero en criptomonedas, dificultando así su recuperación.







