
El técnico rojiblanco destaca la progresión del equipo, la mejora con balón y avisa de la dificultad del próximo rival, un conjunto “muy bien hecho” y vertical
El entrenador del Zamora CF, Óscar Cano, ha señalado que el objetivo del equipo es cerrar el año “de la mejor manera posible”, prolongando la buena dinámica de resultados tras cuatro partidos consecutivos sin perder y diez puntos sumados de los últimos doce en juego. El técnico ha advertido, no obstante, de la máxima dificultad del próximo compromiso liguero, ante un rival que, pese a no atravesar su mejor momento de resultados, cuenta con una plantilla “muy bien construida” y con una clara identidad futbolística.
Cano ha subrayado que, desde su llegada, ha tratado de trabajar “sin prejuicios” y adaptando el modelo de juego a las características reales de la plantilla. En ese sentido, ha reconocido que el equipo tenía margen de mejora respecto a su idea de fútbol y que, aunque la evolución está siendo rápida, aún queda camino por recorrer. “El crecimiento no es lineal”, ha recordado, insistiendo en que el contexto de cada partido y el rival condicionan el desarrollo del juego.
El técnico rojiblanco ha puesto en valor la predisposición del vestuario y el ambiente de trabajo diario, que ha calificado de “excepcional”, destacando que en poco tiempo el equipo ha asimilado muchos conceptos nuevos. Cano ha señalado que la prioridad es sostener en el tiempo la competitividad mostrada en las últimas jornadas y que el equipo sea capaz de hacer durante más minutos aquello que mejor sabe hacer, más allá del resultado final.
En el apartado táctico, el entrenador ha apuntado como principal margen de mejora la gestión del balón, especialmente en los tramos finales de los partidos. Cano ha reconocido que, cuando el Zamora se adelanta en el marcador, tiende de forma natural a replegarse, algo que quiere corregir buscando secuencias más largas de posesión que permitan dañar al rival y cerrar los encuentros lejos del área propia. Ha citado como ejemplos los finales de los partidos ante Talavera, Pamplona y Cáceres, donde le gustaría ver al equipo “menos asediado” y con mayor capacidad para manejar el juego.
Sobre el próximo rival, el Guadalajara, Cano ha avisado de que se trata de un equipo muy vertical, con múltiples amenazas al espacio y una gran coordinación en ataque. “Se ordenan jugando y a partir de ahí corren”, ha explicado, destacando las continuas rupturas de laterales, mediapuntas y delanteros, lo que obligará al Zamora a mantener una atención defensiva muy alta durante todo el encuentro.
En cuanto al estado de la plantilla, el técnico ha confirmado el regreso de Sancho, ausente en el último partido por sanción, mientras que Loren seguirá siendo baja al cumplir su segundo encuentro de sanción. Álvaro, por su parte, evoluciona favorablemente y su participación está pendiente de valoración. Cano ha insistido en que todos los jugadores son importantes y ha confiado en que el equipo vuelva a dar la cara para cerrar el año manteniendo la línea competitiva mostrada en las últimas jornadas.


