
El nuevo entrenador rojiblanco defiende la ambición del proyecto, pide calma a la afición y reconoce que el verdadero valor del fútbol está en los jugadores.
Óscar Cano ha sido presentado esta mañana oficialmente como nuevo técnico del Zamora CF y ofreció una primera rueda de prensa extensa, en la que dejó clara su visión del club, del fútbol y del reto que asume. “Para mí es un orgullo que, con tantos entrenadores titulados y con experiencia, me hayan elegido. Esta propiedad muestra una ambición poco común y un proyecto real, no solo palabras”, afirmó al inicio.
El técnico granadino, con paso por clubes como el Deportivo de La Coruña, C.D. Badajoz, Castellón o la Cultural Leonesa, esta última como director deportivo, destacó la profesionalización del Zamora y la cercanía de su entorno. “Cuando uno entra al club ve que todo el mundo tiene un rol, una responsabilidad y un objetivo común. Hay grandeza, pero también familiaridad. Me he sentido muy bien recibido”.
Sobre la plantilla, Cano señaló que “es versátil, complementaria y con jugadores que pueden rendir en cualquier escenario”. Aseguró que su propuesta será flexible y enfocada en competir: “No me gustan las etiquetas ni los dogmas. Quiero un equipo ordenado, que sepa jugar con y sin balón, que defienda alto o en su campo cuando toque. El objetivo es competir bien. Lo demás — refiriéndose al playoff de ascenso— lo dirá el tiempo”.
El nuevo técnico pidió no obsesionarse con los grandes objetivos a largo plazo: “Hablar ahora de ascenso no tiene sentido. Si el equipo compite, tendrá más opciones de ganar, y si gana, estará arriba. Todo viene de la mano. La vida ya me ha enseñado que los planes a largo plazo suelen ser una ilusión. Hay que centrarse en competir hoy”.
Cano explicó también su forma de trabajar: “No sé cómo entrenaba Juan, pero yo apuesto por sesiones exigentes, sin pausas, con productividad. Respeto el tiempo del jugador y el mío. Me gusta el trabajo en equipo, que mi staff opine, que todos participen. No me considero una persona especialmente inteligente, pero sí confío mucho en la inteligencia de los demás”.
En su mensaje a la afición, apeló a la unión y al apoyo constante: “Esto es una carrera de fondo. El fútbol sin gente no tiene sentido. Cuando ascendí con el Castellón en plena pandemia no había público y ni yo me sentía entrenador ni los jugadores se sentían futbolistas. Aquí, cuantos más seamos, más fuerte será el Zamora”.
El técnico reconoció haber madurado con los años y haber aprendido a relativizar el éxito y la crítica: “Antes creía que si ganábamos era por mí. Con el tiempo aprendí que este deporte depende de los jugadores. Son ellos los verdaderos protagonistas. Cuando he tenido buenos y complementarios futbolistas, los equipos han rendido. El entrenador orienta, pero el fútbol lo hacen los que están dentro del campo”.
Por último, Cano agradeció la oportunidad y apeló al compromiso colectivo: “Hay muchos entrenadores que querrían estar aquí. Este es un proyecto ambicioso, con una propiedad que apuesta fuerte y una ciudad que siente a su equipo. Si todos empujamos juntos, seguro que tendremos motivos para estar contentos en mayo. Pero ahora, toca competir”.


