
Fundación Franz Weber alerta sobre la normalización de la violencia que se da con esta extraña alianza público-privada
La Fundación Franz Weber ha criticado esta mañana el extraño acuerdo público-privado entre el club Atlético Benavente, de 2ª B Futsal, promotores del toro ensogado en la localidad y el Ayuntamiento para difundir estas prácticas en los encuentros que desarrolle este equipo en el futuro inmediato.
Los naturalistas señalan que es un error vincular tauromaquia, una práctica ampliamente cuestionada en el conjunto del Estado español, también en Castilla y León, tal y como refutan todos los estudios sociológicos realizados hasta el momento.
Esto significa una banalización de la violencia vinculándola con una práctica deportiva que debería estar libre de este tipo de situaciones, circunstancia que tanto las federaciones autonómicas como el Consejo Superior de Deportes llevan años trabajando: el deporte no es lugar para malos hábitos.
Explican que estas acciones buscan adoctrinar en la violencia y normalizarla a través del fútbol sala, incluso dedicando parte de la venta de camisetas a la organización promotora. Es habitual que el toro ensogado se acompañe de comentarios de refuerzo positivo para que el niño o la niña acepte este tipo de actuaciones violentas.
Todo ello choca además con las advertencias realizadas por el Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas. El pasado mes de febrero el organismo publicó sus nuevas Observaciones Finales sobre España.
El párrafo exacto, enmarcado en el capítulo relacionado con Violencia contra los niños (artículos 19, 24 (3), 28 (2), 34, 35, 37 (a) y 39 de la Convención y el Protocolo Facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía) señala:
«Preocupado por el hecho de que los niños sigan presenciando la violencia y la muerte de los participantes durante las fiestas taurinas populares que se celebran en todo el Estado parte, el Comité reitera sus recomendaciones anteriores y recomienda que el Estado parte, tanto a nivel estatal como de las comunidades autónomas, establezca la edad mínima de 18 años para participar en eventos, festivales y escuelas taurinas, sin excepción, y lleve a cabo actividades de sensibilización entre los funcionarios públicos, los medios de comunicación y la población en general sobre los efectos negativos que tiene en los niños, incluidos los espectadores, la violencia asociada a las corridas de toros»
Con esta ya son dos las reprimendas del organismo de Naciones Unidas encargado de velar y verificar los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Desde la ONG internacional lamentan el negacionismo del Ayuntamiento de Benavente, que sigue colaborando con actividades que intentan introducir a niñas y niños, también de muy corta edad, en prácticas que pueden impactar en su posterior desarrollo moral y psicosocial, incluso visualizando contextos de sufrimiento humano, como cogidas o cornadas.







