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Zamora Decide y la plataforma contra el centro de datos alertan del consumo de agua y energía del polígono de Monfarracinos

Manuel Fuentes y Pilar Sánchez cuestionan el impacto del complejo de producción de e-metanol de Reolum y reclaman explicaciones a la Junta sobre los recursos que necesitarán los proyectos industriales. La plataforma convoca una asamblea el 4 de noviembre en Torres del Carrizal.

Zamora Decide y la plataforma vecinal contra el centro de datos de Monfarracinos han vuelto a expresar su rechazo al desarrollo industrial previsto en el Polígono Norte por las necesidades de agua, energía, suelo y biomasa que, a su juicio, supondrán los proyectos anunciados. Manuel Fuentes, presidente de Zamora Decide, y Pilar Sánchez, integrante de la plataforma, alertan de las consecuencias que la implantación del macrocentro de datos y de la planta de producción de e-metanol de Reolum podría tener para los vecinos, los agricultores y los ganaderos de la zona.

Fuentes sostiene que la incorporación de la planta de Reolum al centro de datos y al resto de instalaciones previstas incrementará considerablemente la presión sobre los recursos naturales de la provincia. «Se van a necesitar enormes cantidades industriales de paja, cantidades muy importantes de agua, una superficie muy importante de suelo y cantidades enormes de energía», advierte.

El presidente de Zamora Decide recuerda que la documentación del plan del polígono ya recogía dificultades para garantizar el abastecimiento. Según ha explicado, el documento estima un consumo de 1.000 metros cúbicos de agua al día para el conjunto del plan, es decir, un millón de litros diarios. Una cifra que, a su juicio, obliga a aclarar cómo se abastecerán las nuevas industrias, especialmente en una localidad cuyos habitantes han sufrido problemas de suministro.

A esa preocupación se suma el consumo eléctrico. Fuentes afirma que el centro de datos y otro de los proyectos previstos, denominado Gruya en la transcripción, podrían requerir conjuntamente una demanda equivalente a 6,7 veces el consumo eléctrico actual de toda la provincia. Por ello, reclama a la Junta de Castilla y León que organice una reunión pública en Monfarracinos con representantes de las empresas para responder a las dudas de los vecinos.

«Si algo necesita esta provincia son empresas, pero empresas limpias, que generen puestos de trabajo», señala Fuentes, quien cuestiona que se desarrolle un nuevo polígono de grandes dimensiones cuando, según afirma, el polígono de La Hiniesta dispone de suelo industrial con servicios que todavía no ha sido ocupado en su totalidad.

Preocupación por la paja y la actividad agroganadera

Pilar Sánchez advierte de que la planta de Reolum podría necesitar un volumen de biomasa que la producción local no sería capaz de cubrir. Según los datos expuestos durante la comparecencia, la instalación prevé consumir 120.000 toneladas de biomasa herbácea al año, principalmente paja, para producir unas 140.000 toneladas de metanol.

La integrante de la plataforma teme que esta demanda repercuta directamente en el sector primario. «Todos los residuos herbáceos de Zamora no van a dar de sí para poder alimentar a la planta de Reolum», afirma. A su juicio, la necesidad de recurrir a suministros de otras zonas podría encarecer la paja disponible para los ganaderos zamoranos.

Sánchez también cuestiona las necesidades hídricas del complejo. Tomando como referencia otros proyectos de Reolum en León, calcula que la planta de Monfarracinos podría requerir entre 2.500 y 3.000 millones de litros de agua al año. Al sumar esta instalación al centro de datos y al proyecto de Gruya, la plataforma sitúa la demanda conjunta estimada en unos 3.238 millones de litros anuales. Son cálculos expuestos por los representantes de la plataforma que, según indican, necesitan una explicación detallada por parte de las empresas y de la Administración.

La plataforma también reclama información sobre la procedencia del agua, la gestión de los vertidos y las necesidades energéticas de las instalaciones. Sánchez pone en duda que la generación fotovoltaica prevista pueda cubrir por sí sola una demanda de estas dimensiones y pide que se aclaren las soluciones contempladas para garantizar el suministro.

Dudas sobre los beneficios para los municipios

Otro de los aspectos que cuestiona la plataforma es la declaración del polígono como proyecto regional. Sánchez considera que esta figura puede tener consecuencias sobre los ingresos municipales, en función de cómo se apliquen las exenciones y las obligaciones tributarias previstas para las obras vinculadas al desarrollo industrial.

La representante vecinal advierte de que los ayuntamientos podrían dejar de ingresar cantidades importantes si determinadas actuaciones quedaran fuera de los tributos municipales, aunque precisa que no afirma que esto vaya a ocurrir necesariamente. Por ello, reclama aclaraciones sobre el alcance de las ventajas urbanísticas y fiscales asociadas al proyecto.

Frente a los puestos de trabajo anunciados como uno de los principales argumentos para impulsar las instalaciones, Sánchez pide que también se valoren los posibles efectos sobre el empleo agrícola y ganadero y sobre las actividades económicas que dependen de los recursos naturales de la comarca.

La plataforma ha anunciado una asamblea informativa para el próximo 4 de noviembre, a las 18.30 horas, en el pabellón de Torres del Carrizal, con el objetivo de explicar el alcance de los proyectos previstos en el Polígono Norte y analizar sus posibles repercusiones en los municipios del entorno.