
El Ayuntamiento llevará al Pleno la aprobación provisional de la modificación del PGOU, que devuelve a su condición original terrenos destinados al crecimiento urbanístico y adapta el planeamiento a la realidad territorial y a la demanda de los agricultores
El Ayuntamiento de Zamora llevará al próximo Pleno la aprobación provisional de la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá recuperar como suelo rústico un total de 4.272.000 metros cuadrados del término municipal. La operación afecta a once sectores que actualmente figuran como suelo urbanizable y responde a una petición planteada por la Junta Agropecuaria Local en representación de los propietarios de los terrenos.
La modificación pretende devolver estos terrenos a la situación que tenían antes de la aprobación del PGOU de 2011, adaptar el planeamiento a la realidad territorial y facilitar que las parcelas puedan seguir teniendo un uso fundamentalmente agrario. La concejala de Urbanismo, Ana Belén González, ha explicado que el expediente comenzó a tramitarse después de la solicitud presentada por la Junta Agropecuaria Local el 17 de diciembre de 2018.
Desde entonces, el Ayuntamiento ha recabado informes técnicos y sectoriales y ha ido incorporando las distintas subsanaciones exigidas durante la tramitación. En marzo de 2023 el Pleno aprobó inicialmente la modificación y posteriormente se abrió el periodo de información pública, durante el que se presentó una única alegación por parte de varios propietarios.
La Junta de Castilla y León requirió en septiembre de 2023 la subsanación de determinadas deficiencias documentales. La documentación corregida fue presentada finalmente el 23 de marzo de 2026 por la Junta Agropecuaria Local, con la intervención de un nuevo redactor técnico.
González ha destacado que desde Urbanismo se ha acompañado a los promotores durante el proceso debido a la complejidad de la tramitación. «Hemos tenido desde el área de Urbanismo múltiples reuniones con la Junta Agropecuaria y con sus técnicos para ayudarles, orientarles en el proceso de respuesta de ese requerimiento», ha señalado.
Una vez que los servicios técnicos y jurídicos municipales han informado favorablemente y se ha desestimado la única alegación presentada, el expediente está preparado para su aprobación provisional. A partir de ahí todavía será necesario solicitar el dictamen del Consejo Consultivo de Castilla y León, al afectar la modificación a zonas verdes, y remitir posteriormente el expediente a la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, que tendrá que aprobarlo definitivamente.
La concejala ha defendido que se trata de un procedimiento necesariamente largo porque una modificación del planeamiento requiere documentación técnica especializada, informes municipales y sectoriales, información pública y la intervención final de la Administración autonómica. El objetivo, ha señalado, es «ordenar el territorio de Zamora de una forma más coherente con su realidad actual».
Un cambio de modelo urbanístico
El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha situado la modificación en un contexto más amplio de la evolución urbanística de la ciudad. A su juicio, la aprobación provisional supone «una de las decisiones más importantes de este equipo de Gobierno en los últimos años» precisamente por la superficie afectada y por las consecuencias que tendrá sobre los propietarios agrícolas.
«Se trata de volver a rústico un total de 4.272.000 metros cuadrados de suelo urbanizable», ha explicado Guarido, que considera que la operación tiene «una gran repercusión urbanística» y también «una gran repercusión social».
El alcalde ha recordado que la petición partió de la Junta Agropecuaria Local y que el proceso se ha desarrollado con el acuerdo de los propietarios afectados. En este sentido, ha incidido en que la reversión de suelo urbanizable a rústico resulta especialmente compleja cuando existen derechos urbanísticos adquiridos.
«El gran logro es que todo se ha hecho de mutuo acuerdo», ha afirmado Guarido, que considera que la operación permite corregir las previsiones expansivas del planeamiento aprobado en 2011.
El regidor ha cuestionado precisamente el modelo de crecimiento planteado entonces, que contemplaba una ciudad preparada para alcanzar los 166.000 habitantes, frente a una población muy inferior. La modificación ahora planteada, junto con otros terrenos que ya habían sido excluidos del desarrollo urbanístico, permite reducir las previsiones de expansión.
Guarido ha explicado que, incluso después de esta reversión, el municipio mantiene una importante bolsa de suelo urbanizable. Según sus cálculos, el planeamiento que quedaría permitiría atender las necesidades de una ciudad de unos 120.000 habitantes.
«Tenemos terreno urbanizable para dar y tomar», ha afirmado el alcalde, que ha defendido la necesidad de mantener una reserva de suelo, pero de forma «equilibrada para no perjudicar a nadie».
También incorpora terrenos afectados por una sentencia
La modificación no se limita a los once sectores promovidos por la Junta Agropecuaria Local. El expediente incorpora también a los planos municipales la situación de otros terrenos cuya condición de suelo urbanizable había quedado anulada por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
En este caso se trata de unos 3.066.000 metros cuadrados, que se suman a los 1.206.000 metros cuadrados afectados por la reversión promovida por la Junta Agropecuaria Local, hasta alcanzar los 4,272 millones de metros cuadrados señalados por el Ayuntamiento.
Guarido ha defendido que esta actualización permitirá que los planos municipales reflejen finalmente una situación jurídica que ya existía sobre el terreno.
El alcalde considera que la modificación supone «racionalizar el urbanismo en Zamora» y sostiene que la decisión beneficia tanto a los agricultores como a la propia ciudad y al sector de la construcción, al aportar mayor seguridad jurídica sobre los terrenos que continúan destinados al desarrollo urbanístico.
La aprobación provisional será, por tanto, el siguiente paso de un expediente iniciado hace casi ocho años. El Ayuntamiento confía ahora en que la Junta de Castilla y León pueda completar la tramitación y aprobar definitivamente la modificación en los próximos meses.







