
Protección Civil intensifica la vigilancia ante temperaturas que alcanzarán los 39 grados hasta final de semana y elevan el riesgo de incendios a nivel extremo
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, a través de la Agencia de Protección Civil y Emergencias, ha decretado oficialmente el estado de alerta por altas temperaturas para la totalidad de las provincias del territorio autonómico. La medida, que ha entrado en vigor a las 12:00 horas de este martes, responde a la previsión de un episodio meteorológico adverso caracterizado por un ascenso progresivo y continuado de los termómetros que se mantendrá, al menos, hasta el próximo viernes.
Según los pronósticos facilitados en coordinación con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), se espera que las temperaturas máximas alcancen y superen de forma generalizada los 39 ºC en toda la Comunidad. Esta persistencia en las altas temperaturas, combinada con unos niveles de humedad relativa especialmente bajos, situará el riesgo de incendios forestales en índices muy altos e incluso extremos, además de representar un serio peligro para la realización de actividades al aire libre y para la salud de los colectivos más vulnerables, como ancianos y niños.
Ante esta situación de riesgo, el Centro Coordinador de Emergencias (CCE) mantendrá un refuerzo especial en las labores de seguimiento y vigilancia operativa para responder con rapidez a cualquier incidencia que pueda derivarse de la ola de calor. La alerta se mantendrá activa de forma indefinida hasta que las condiciones meteorológicas evolucionen de manera favorable y se dé por finalizado el episodio cálido.
Desde las autoridades autonómicas se hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y se insiste en la adopción estricta de medidas de autoprotección. Entre las recomendaciones principales destacan evitar la exposición al sol y las salidas en las horas centrales del día —entre las 12:00 y las 18:00 horas—, beber abundantes líquidos sin esperar a tener sed, ingerir comidas ligeras ricas en frutas y verduras, reducir el esfuerzo físico y mantener las viviendas bien ventiladas y acondicionadas. Asimismo, se incide en la importancia de extremar las precauciones al estacionar vehículos, no dejando nunca a nadie en su interior, y prestar especial atención al cuidado de las personas mayores o dependientes.