
Los primeros cargamentos de paja, heno, forraje, pienso y agua abastecerán a las explotaciones castigadas por el fuego mientras se preparan nuevas ayudas para reparar los daños y agilizar las indemnizaciones
Los ganaderos afectados por el devastador incendio forestal declarado el pasado miércoles en Fermoselle comenzarán a recibir este lunes las primeras ayudas materiales para hacer frente a una de las consecuencias más inmediatas del fuego: la falta de alimento y agua para el ganado. La Junta de Castilla y León ha anunciado el inicio del suministro urgente de paja, heno, forraje, pienso y agua para las explotaciones de la comarca, una medida con la que pretende aliviar la situación que atraviesan cientos de animales tras la destrucción de pastos y el aislamiento de numerosas explotaciones.
La llegada de estos primeros cargamentos supone una respuesta a una de las principales preocupaciones surgidas desde el inicio de la emergencia. Durante los últimos días, vecinos, asociaciones y particulares han protagonizado una ola de solidaridad para recoger y trasladar alimento destinado al ganado que ha sobrevivido al incendio, después de que las llamas arrasaran amplias superficies de monte y pastizales en la comarca de Sayago. Las dificultades para alimentar a vacas, ovejas, cabras y otros animales habían sido señaladas como una de las prioridades más urgentes por los propios ganaderos.
El anuncio fue realizado por el consejero de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, durante una visita a Palazuelo de Sayago, donde mantuvo un encuentro con representantes de las organizaciones profesionales agrarias y alcaldes de los municipios afectados para coordinar la distribución de los suministros y planificar las actuaciones que deberán desarrollarse en las próximas semanas.
Además del envío inmediato de alimento y agua, la Consejería ha avanzado que realizará una evaluación completa de los daños ocasionados por el incendio con el objetivo de poner en marcha nuevas líneas de apoyo destinadas a reparar cercados, instalaciones e infraestructuras ganaderas que han resultado destruidas por el fuego. Asimismo, se reforzarán las unidades veterinarias de la provincia con más personal para agilizar la atención a las explotaciones afectadas y acompañar a los profesionales durante todo el proceso de recuperación.
El consejero aseguró que la Junta trabajará en coordinación con la Diputación de Zamora y el resto de administraciones para que la ayuda llegue con rapidez a quienes más la necesitan. Según explicó, el objetivo es «evaluar, coordinar y resarcir» los daños provocados por el incendio y mantener un contacto permanente con los ganaderos y los ayuntamientos afectados para adaptar las actuaciones a las necesidades reales del territorio.
Durante la reunión, los representantes del sector trasladaron al responsable autonómico su malestar por las dificultades vividas durante los primeros días de la emergencia. Entre las principales quejas figuraron la descoordinación del operativo de extinción y las limitaciones que, según expusieron, impidieron a numerosos ganaderos acceder a sus explotaciones para atender a sus animales o proteger sus instalaciones. El consejero se comprometió a trasladar estas reclamaciones al Gobierno autonómico y a trabajar para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse en futuros incendios.
Junto a la ayuda inmediata para alimentar al ganado, la Junta también ha avanzado que pretende acelerar al máximo la tramitación de las ayudas económicas. Joaquín Antonio Pino aseguró que las ayudas directas de 5.500 euros para los afectados comenzarán a abonarse durante este mismo mes, mientras que el resto de compensaciones se irán resolviendo en septiembre. Para ello, la Administración autonómica apuesta por simplificar los trámites administrativos mediante un cruce directo de datos sobre las superficies afectadas, evitando que los damnificados tengan que afrontar una burocracia excesiva en un momento especialmente complicado.
La llegada del alimento para el ganado representa así el primer paso visible de un plan de recuperación que deberá prolongarse durante los próximos meses. Tras una semana marcada por la incertidumbre, las evacuaciones y la lucha contra uno de los incendios más graves registrados en la provincia en los últimos años, las administraciones centran ahora sus esfuerzos en garantizar la supervivencia de las explotaciones ganaderas y facilitar que la actividad pueda retomarse cuanto antes en una comarca donde la ganadería constituye uno de los principales motores económicos.







