
La Junta mantiene el fuego como activo, pero reduce el operativo después de que el incendio, que ya ha arrasado más de 11.000 hectáreas, deje de suponer un riesgo extraordinario para la población
El incendio forestal declarado el pasado 29 de julio en Fermoselle ha reducido este sábado su Índice de Gravedad Potencial (IGR) al nivel 1, una decisión que refleja la evolución favorable de un fuego que durante varios días llegó a alcanzar el nivel 2 debido a la amenaza que representó para numerosas localidades de la comarca de Sayago. La rebaja supone que, aunque el incendio continúa activo, ya no presenta el grado de peligrosidad que obligó a movilizar un amplio dispositivo de emergencias y a decretar evacuaciones y confinamientos.
Según la información facilitada por la Junta de Castilla y León, el incendio permanece activo y su causa continúa bajo investigación. La superficie afectada sigue en fase de perimetración, si bien fuentes de la Administración autonómica estiman que el fuego ha calcinado ya más de 11.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los incendios forestales más graves registrados en la provincia de Zamora en los últimos años.
La evolución de la emergencia también se refleja en la reducción del operativo desplegado sobre el terreno. Desde el inicio del incendio han participado 161 medios, entre ellos 23 técnicos y 47 agentes medioambientales y celadores, además de numerosas brigadas terrestres, medios aéreos y efectivos de distintas administraciones. En la actualidad permanecen asignados 30 medios, con tres técnicos y cuatro agentes medioambientales y celadores coordinando las labores de extinción y vigilancia.
Los trabajos continúan centrados en consolidar el perímetro, extinguir los puntos calientes que aún permanecen activos y evitar posibles reproducciones, especialmente en las zonas de más difícil acceso del entorno de los Arribes del Duero. La Junta mantiene la vigilancia permanente hasta dar el incendio por completamente controlado y, posteriormente, extinguido.







