
Los trabajos se centran en la peligrosa zona de los Arribes a la altura de Mámoles ante la previsión de un empeoramiento del tiempo por viento y altas temperaturas
El incendio forestal declarado el pasado 29 de julio a las 13:05 horas en el municipio zamorano de Fermoselle, dentro de la comarca de Bermillo de Sayago, continúa activo pero muestra una evolución favorable en la mayor parte de su superficie. La causa del fuego sigue en investigación tras haber movilizado un volumen extraordinario de recursos desde su origen, donde se llegaron a contabilizar hasta 187 efectivos en los momentos iniciales del operativo. Actualmente, la fuerza de extinción sobre el terreno se mantiene con 38 medios asignados, entre los que se encuentran 3 cuadrillas terrestres, 6 autobombas, 2 bulldozers y 4 equipos helitransportados (ELIF / BRIF).
César Ventosa, técnico responsable del dispositivo de extinción este domingo, ha informado de que las condiciones meteorológicas iniciales han resultado favorables para el avance de las labores de control. Según ha detallado el técnico, las intervenciones se han focalizado en consolidar una línea de trabajo a dos pies combinada con el regado con agua desde carroceras, una tarea especialmente laboriosa dada la complejidad del terreno en el área de los Arribes. Gracias a estos esfuerzos, el perímetro del incendio se encuentra ya estabilizado en una parte muy significativa de su extensión.
No obstante, el operativo mantiene la máxima alerta en los puntos críticos donde persisten posibilidades de reproducción, concretamente en la zona de Mámoles. En este sector, calificado por el responsable técnico como una de las áreas más complicadas y aún sin cerrar, se concentran de forma prioritaria los trabajos de los medios tanto aéreos como terrestres. La atención se extrema en este punto debido a que la previsión meteorológica a lo largo de la jornada augura una complicación del escenario por el ascenso de las temperaturas, la caída de la humedad relativa y, especialmente, el incremento en la velocidad del viento.
Ante este panorama, Ventosa ha advertido del peligro que supone el viento en el cañón de los Arribes a la altura de Mámoles, ya que puede desencadenar reactivaciones del fuego y carreras ascendentes de alta peligrosidad para las brigadas. Por este motivo, la dirección del operativo ha ordenado extremar todas las medidas de seguridad entre los miembros que trabajan en las labores de remate y contención para evitar riesgos innecesarios mientras se intenta dar por controlado el incendio.

