
La jornada transcurre con tranquilidad en el perímetro afectado mientras el operativo confía en la bajada nocturna de temperaturas para afianzar las líneas de defensa
La situación del incendio de Fermoselle ha permanecido tranquila durante todo el día en la mayor parte del perímetro afectado. Los efectivos del operativo de extinción han centrado sus esfuerzos principalmente en dos puntos concretos que presentaban un mayor riesgo de reactivación y donde las complejas características del terreno dificultan enormemente el acceso y la intervención de las cuadrillas terrestres.
Ante estas dificultades, los trabajos se han focalizado en refrescar constantemente desde el aire con medios aéreos los puntos más calientes que, sumados a las elevadas temperaturas registradas durante la tarde y a las rachas de fuerte viento, amenazaban con reavivar las llamas. De forma paralela, las unidades desplegadas en tierra han mantenido intensas labores de vigilancia y han trabajado en la consolidación de las líneas de defensa trazadas durante las jornadas anteriores para asegurar el perímetro.
De cara a las próximas horas, los responsables del operativo prevén una evolución favorable favorecida por el cambio de las condiciones meteorológicas durante la noche. Se espera un progresivo descenso de las temperaturas y un aumento en los niveles de humedad relativa, circunstancias que facilitarán las tareas de contención. Durante la madrugada, los equipos centrarán su estrategia principalmente en la vigilancia activa y continuada de las zonas que entrañan una mayor peligrosidad.







