
Los trabajadores de la cadena de supermercados se han concentrado este 9 de octubre para protestar contra una reorganización horaria impuesta de forma unilateral, que denuncian reducirá drásticamente los fines de semana libres y dificultará la conciliación laboral y familiar.
La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT Zamora ha protagonizado una concentración de protesta contra la decisión de la dirección de Alimerka de eliminar el tradicional sistema de turnos de 5 días de trabajo y 2 de descanso (5+2). El sindicato denuncia que la nueva planificación horaria, comunicada de manera abrupta a la plantilla durante la tarde de ayer, 8 de octubre, y con fecha de aplicación prevista para el próximo 19 de octubre, se ha impuesto de forma unilateral sin un acuerdo previo con la representación legal de los trabajadores.
Con un margen de apenas once días para su entrada en vigor, la organización sindical cuestiona las razones organizativas y productivas esgrimidas por la empresa, al considerar que el perjuicio sobre las condiciones laborales y la calidad de vida de los empleados es desproporcionado.
Un nuevo modelo que recorta los descansos y afecta a la conciliación
Según los cuadrantes correspondientes a las dos primeras semanas de aplicación facilitados por el sindicato, la nueva organización de la jornada altera sustancialmente el ritmo de descanso de la plantilla:
Primer ciclo semanal: Los trabajadores realizarán seis jornadas de trabajo, contando únicamente con el domingo como día de descanso.
Segundo ciclo semanal: La jornada se reducirá a cinco días, pero los dos descansos resultantes serán alternos y no necesariamente consecutivos (pudiendo recaer, por ejemplo, en domingo y miércoles).
Pérdida de fines de semana: El disfrute de un fin de semana completo, que incluya tanto el sábado como el domingo de descanso simultáneo, quedará limitado de forma aproximada a una vez cada tres meses.
Sonia Álvarez Ratón, secretaria general de FeSMC UGT Zamora, ha subrayado que este cambio va mucho más allá de un simple ajuste de cuadrantes: «Estamos hablando del tiempo que las personas trabajadoras pueden dedicar a sus familias, a sus hijos y a su vida personal. El descanso y la conciliación no pueden quedar relegados a las necesidades organizativas de la empresa», ha señalado.
Respuesta jurídica y movilización sindical
Ante este escenario, UGT ha derivado toda la documentación a sus servicios jurídicos con el firme propósito de interponer un conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional, buscando frenar la medida por la vía judicial.
Paralelamente, la estrategia del sindicato combina los tribunales con la presión en la calle y la participación activa de los trabajadores. Entre las medidas contempladas se encuentra el estudio de herramientas de presión adicionales —incluyendo la actuación ante los próximos festivos de apertura comercial previstos por la compañía— y el respaldo a las movilizaciones para forzar a la dirección a reabrir la negociación, rectificar su postura y garantizar el respeto a los derechos de conciliación de la plantilla zamorana.







